Trump ataca a Europa y la OTAN: "¿Por qué estamos protegiendo a países que no nos protegen a nosotros?"

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha censurado este lunes la actitud de algunos de sus socios internacionales y en especial de los europeos, a los que ha acusado de no mostrar la disposición necesaria para colaborar en la reapertura al tráfico marítimo en Oriente Medio. En una comparecencia ante la prensa en la Casa Blanca, el mandatario norteamericano se refirió explícitamente a las operaciones conjuntas que su Administración pretende llevar a cabo frente a la crisis desatada por la guerra de Irán, lamentando que naciones a las que Washington ha defendido durante décadas declinen ahora participar activamente en el despliegue.

"Algunos están muy entusiasmados, otros no, y algunos son países a los que hemos ayudado durante muchos años", manifestó el jefe de Estado. Durante su intervención, incidió en que las Fuerzas Armadas norteamericanas han ejercido de escudo protector frente a amenazas externas y reclamó un mayor compromiso a sus homólogos. "El nivel de entusiasmo es importante para mí", recalcó al evaluar la respuesta de las cancillerías aliadas ante el bloqueo en la región.

El líder republicano extendió sus reproches al papel de la OTAN en esta coyuntura. Según explicó a los medios, siempre ha considerado como una debilidad estructural de la Alianza Atlántica el hecho de que el compromiso de defensa mutua no se aplique con la misma intensidad en sentido inverso. "¿Por qué estamos protegiendo a países que no nos protegen a nosotros?", se preguntó el gobernante, asegurando que este es un verdadero "momento de necesidad" para garantizar la seguridad comercial compartida.

Pese a las críticas generales, el inquilino de la Casa Blanca reconoció que sí existen ciertos gobiernos que han ofrecido asistencia militar y logística para desbloquear el paso, pero prefirió mantenerlos en el anonimato al considerar que tal vez "no desean convertirse en un objetivo". Asimismo, confirmó haber mantenido conversaciones telefónicas sobre este asunto con el presidente francés, Emmanuel Macron. Al ser consultado sobre el nivel de implicación de París en una escala del cero al diez, el mandatario lo calificó con un ocho. "No es perfecto, pero es Francia", apuntó.

Los reproches de Washington también alcanzaron a Londres. El mandatario cargó contra el primer ministro británico, Keir Starmer, por negarse a enviar buques de guerra al estrecho de forma inmediata. En respuesta, el dirigente del Reino Unido aclaró que su gabinete busca un plan "viable" de forma coordinada con otros socios continentales, pero dejó patente que su país no se involucrará directamente en el conflicto bélico contra el régimen de Teherán.

En este escenario geopolítico, Trump aprovechó la ocasión para reivindicar el peso disuasorio de su nación frente a potencias rivales. Afirmó que el presidente ruso, Vladímir Putin, no siente temor por los líderes del Viejo Continente, sino que "a quien teme es a los Estados Unidos de América", marcando distancias con la capacidad de influencia europea.

Por parte de la Unión Europea, la respuesta oficial ha mantenido la línea de la prudencia y la no intervención. La alta representante comunitaria para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, se desmarcó de la petición y puntualizó que la zona afectada se encuentra "fuera del ámbito de actuación" de la Alianza Atlántica. En su declaración, la jefa de la diplomacia europea afirmó que el actual enfrentamiento desatado en Oriente Próximo no es la guerra de Europa.

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