El vacío de liderazgo en Sumar va pesando cada día más y ha empezado a adquirir una dimensión pública difícil de disimular. La escena vivida este miércoles en el Congreso lo ha evidenciado con nitidez. Apenas 24 horas después de que el líder de IU, Antonio Maíllo, agitara el debate al urgir al espacio plurinacional a acelerar la renovación tras el paso a un lado de Yolanda Díaz, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy -uno de los nombres más repetidos en las quinielas- se ha autodescartado como candidato a las próximas elecciones generales.
Bustinduy ha sido tajante para intentar cortar de raíz cualquier interpretación. Y tras reiterar que encabezar el proyecto no es su aspiración, ha reivindicado que su prioridad pasa por la agenda social del Gobierno en un intento de enfriar una posibilidad que, aunque él ha señalado que “no ha sido formal”, lleva semanas circulando con persistencia en el seno del grupo plurinacional tal y como han confirmado varias fuentes a La Vanguardia.
Esta controversia no hace sino subrayar la falta de una figura clara de referencia en el espacio a la izquierda del PSOE. Ese clima se ha visto reforzado por la propia escenografía parlamentaria. La ausencia de Yolanda Díaz en el inicio de la sesión de control al Gobierno de este miércoles ha contribuido de forma indirecta a amplificar la sensación de interinidad. De forma que la negativa de Pablo Bustinduy ha coincidido con un vacío físico en la bancada azul que ha terminado por simbolizar el momento que atraviesa la coalición.

Desde Izquierda Unida, su portavoz parlamentario, Enrique Santiago, ha tratado de rebajar la presión al asegurar que no se está “pidiendo nada a nadie” y que el proceso responde a una reflexión colectiva para definir liderazgos “imprescindibles”. Al mismo tiempo, ha deslizado un horizonte temporal: la intención de perfilar una candidatura antes del mes de mayo.
En la misma línea, fuentes de las distintas organizaciones han insistido en las últimas horas en que no se ha trasladado ninguna petición formal ni a Bustinduy ni a otros posibles nombres, subrayando que el debate se abordará “a su debido tiempo”. Una cautela que contrasta con la aceleración que reclaman algunas voces internas y con la creciente visibilidad de un vacío que, lejos de disiparse, ha quedado nuevamente expuesto.

Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro

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