Entramos en primavera, el deporte barcelonés se sumerge en una nueva dimensión.
Desde Montjuïc, los gurús contemplan el espectáculo. Barcelona, a sus pies. El Palacete Albéniz es el punto de partida, el balcón que se tiende sobre la ciudad. Encorbatados, en traje gris o azul oscuro, se preparan para abrazar la primavera.
Aún escuchamos los ecos de la magnífica Zurich Marató de Barcelona, la del pasado domingo, aquella que reclutó a 32.000 corredores y coronó a Fotyen Tesfay, la menuda atleta etíope que voló entre las calles de Barcelona y a punto estuvo de romper el récord del mundo femenino (firmó 2h10m53s, se trata de la segunda mejor marca de la historia), y Jaume Collboni, el alcalde de Barcelona, iluminado por las soberbias arañas que cuelgan de la sala, proclama:
–Estamos en una época dorada del deporte en nuestra ciudad. Tenemos el maratón, tenemos el medio maratón (36.000 participantes, el segundo más numeroso del mundo), tendremos el Grand Départ del Tour en julio y aspiramos a la final de la Copa del Mundo de fútbol del 2030. Lo tenemos casi todo. Y además, tenemos el Trofeo Godó de tenis (11 al 19 de abril).
No sé cómo estaremos a cinco años vista, pero no dejamos de crecer”
Javier Godó
Conde de Godó y editor de 'La Vanguardia'
En sus asientos, los parroquianos asienten satisfechos. Crecen las aportaciones públicas y privadas en un 8% en este último año, se han casi multiplicado por tres en seis años (nos recuerda Xavier Pujol, CEO del trofeo), crece la cifra de patrocinadores (más allá de los gigantescos Banc Sabadell, Occidente y Mango, el torneo cuenta con otros 35 espónsors), crece el interés de los espectadores (se ha batido un récord de ventas en las primeras 24 horas) y Montse Busquets, la conductora del acto, pregunta a bocajarro a todas estas autoridades:
–A cinco años vista, ¿dónde ve el torneo?
–Yo prefiero no opinar. Aunque cada año se ofrecen más servicios y se abren los horarios a la noche –responde Javier Godó, conde de Godó y editor de La Vanguardia .
–Igual veremos partidos de dobles entre cuatro robots, Dios no lo quiera. No sé cómo harían el saque –bromea Josep Oliu, presidente de Banc Sabadell, patrocinador principal del torneo desde hace 18 años.
Si seguimos en esta línea, tal vez en un futuro ya no quepamos en el club”
Jordi Cambra
Presidente del RCTB
–Cada año, al acabar el torneo, hacemos una prospección. Cada vez tenemos menos espacio en el club, y el circuito ATP nos pide más. Tal vez en un futuro tengamos que movernos. Si el torneo sigue creciendo como lo está haciendo, sería lo normal –alarga el debate Jordi Cambra, presidente del RCTB.
–Bueno, pero nosotros hemos firmado hasta el 2028. Así que, hasta entonces, el torneo se tendrá que disputar en este mismo club –cierra Oliu el debate.
Venía a verlo de crío, tuve una ‘wild card’, lo gané, aquí me retiré y ahora soy el director”
Tommy Robredo
Director deportivo del torneo
Cuando le ofrecen el micrófono, Tommy Robredo lanza la cifra de inscritos. Como quien dice, esta es su primera convocatoria oficial como director deportivo del torneo. Está de estreno, sustituye a David Ferrer.
Mientras recuerda su relación con el club (“empecé a jugar al tenis a los cinco años, venía a ver el torneo desde Girona, con 16 tuve una wild card y años más tarde lo gané. Me retiré en este mismo torneo...”), lanza la lista de estrellas. Hay cuatro Top 10 y ocho Top 20. Cita a Musetti, De Miñaur, Auger-Aliassime, Ruud, Rublev, Khachanov, Davidovich, Tien, Draper, Fils, Norrie o Munar, e incluye a Rafa Jodar, estrella del futuro con una invitación.
Y cierra la lista:
–Y tenemos a nuestro lujo, que es Carlos Alcaraz, el mejor tenista del mundo.

Licenciado en Derecho (UB) y Periodismo (UPF). En La Vanguardia desde 1995. Estuvo en Sociedad, Política y Economía. Hoy escribe retratos y columnas en Deportes. Autor de 'Soñé que estaba vivo' y 'Soy un superhéroe'

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