En Son Moix, casi todo lo hace Charles Pickel, el congoleño que exprime una entrega de Dolan para sumar el gol perico y que luego lo complica todo: comete una fea entrada que pone en riesgo el tobillo de Mascarell y provoca su expulsión por roja directa.
Quedan 35 minutos de partido y el equipo de Manolo González, que lidera el marcador por 0-1, se ve otra vez contra las cuerdas. Con un hombre menos, y ante un rival necesitado, este Mallorca que se maneja en la zona de descenso, el Espanyol tiene que recogerse y remar.
Si nos remitimos al pasado reciente, la cosa pinta mal.
Desde que empezó el 2026, el Espanyol se ha sumergido en una dinámica inconsistente. No gana un partido desde el pasado diciembre, cuando se imponía en la catedral del Athletic. Entonces era un conjunto modélico, un ejemplo para los fanáticos y para los analistas, y se hablaba de su abanico de recursos, su sentido de cohesión y su resiliencia. Con cuatro cañas, se decía, Manolo González había elaborado con equipo sensacional.
Hoy ya no es así. Hoy se tambalea. No encuentra el flow y tampoco cuenta con la generosidad del colectivo arbitral. De Burgos Bengoetxea le penaliza de nuevo en el minuto 66, cuando revisa y revisa el VAR, y así durante cinco minutos, y acaba concediendo el empate de Pablo Torre, firmado al recoger un rechace después de que Samú Costa pateara el tendón de Urko.
En el Espanyol, todo lo hace Pickel: firma el gol blanquiazul pero encaja una roja directa a 35 minutos del cierre
Las tablas encolerizan definitivamente al Espanyol, que ahora lo protesta todo y se infarta cada vez que el Mallorca carga.
Con Ramon Terrats derrengado sobre el césped, y por lo tanto con dos hombres menos durante unos instantes, el Espanyol resiste el acoso pese a que el Mallorca no lanza fuera la pelota.
Ya no pueden más Kike García ni Clemens Riedel, demasiado condicionados en las labores defensivas, y en la delantera del Mallorca se eleva Muriqi. Le buscan Pablo Maffeo, Mateo Joseph y Manu Morlanes, los laterales y los extremos, y cada uno de sus remates siembran el vértigo en la defensa del Espanyol.
Manolo González: “Estoy un poco harto de los criterios”
“No he querido hablar con el colegiado tras el partido. Lo hice antes del encuentro y eso se queda ahí. Me creo lo que veo y lo que habéis visto todos. No hay nada más que decir. Pero Estoy de los criterios un poco harto, la verdad”, decía Manolo González, técnico del Espanyol, desesperado por las decisiones arbitrales, y entre ellas la expulsión de Pickel y el primer gol concedido al Mallorca.
Los últimos diez minutos son una agonía para el equipo de Manolo González. Roberto Fernández es una isla en la punta del ataque. Ha entrado para recibir, pivotar y esperar a los compañeros que nunca llegan. Su deriva es estéril.
Entrados en el último cuarto, el Espanyol solo puede dar por bueno el empate. Sería mucho, dadas las circunstancias, un consuelo relativo en esta dinámica en la que anda sumergido.
El último tramo de partido es una agonía: sin recursos y reducido, no encadena dos pases
Ni eso tiene: Samú Costa recoge una entrega de Mascarell, gira sobre sí mismo, se ve solo en la frontal del área y, con la izquierda, le arruina la vida a Dmitrovic. Quedan dos minutos de tiempo reglamentario y nueve de añadido, pero el Espanyol ya no da de sí. Se lleva otro disgusto, otro misil en la línea de flotación, y ya solo puede desear que se acabe este curso tan desconcertante y asimétrico, fabuloso hasta la mitad, deprimente desde que arrancó el año.
(Al menos, está relativamente cubierto: se entiende que no debería sufrir demasiado en el ejercicio por la salvación; tiene 38 puntos y, matemáticamente, la permanencia está en los 42).
Mallorca, 2 - Espanyol, 1
Ficha técnica
Mallorca: Leo Román, Maffeo (Antonio Sánchez, m.83), Raíllo, Valjent, Mojica (Luvumbo, m.83), Omar Mascarell, Samú Costa, Morlanes (Kalumba, m.57), Pablo Torre (Darder, m.75), Mateo Joseph y Muriqi.
Espanyol: Dmitrovic, El Hilali, Cabrera, Riedel (Lozano, m.71), Carlos Romero, Dolan (Jofre, m.81), Pickel, Urko, Terrats (Salinas, m.81), Edu Expósito (Rubio, m.57) y Kike García (Roberto Fernández, m.71).
Campo: Estadio Mallorca Son Moix, 17.879 espectadores
Goles:0-1, m.35, Kike García; 1-1, m.65, Pablo Torre; 2-1, m.88, Samú Costa.
Árbitro: Ricardo de Burgos (Comité vasco). Expulsó con roja directa a Pickel (m.55). Amonestó con tarjeta amarilla a los jugadores locales Mojica (m.40), Valjent (m.92) y Luvumbo (m.94) y a los futbolistas visitantes Dolan (m.80) y Romero (m.85).

Licenciado en Derecho (UB) y Periodismo (UPF). En La Vanguardia desde 1995. Estuvo en Sociedad, Política y Economía. Hoy escribe retratos y columnas en Deportes. Autor de 'Soñé que estaba vivo' y 'Soy un superhéroe'

Hace 19 horas
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