Policías y guardias civiles acudirán de uniforme a una misa para reclamar a Marlaska mejoras laborales

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Un grupo de 13 sindicatos de policías y asociaciones profesionales de guardias civiles ha decidido encomendarse, literalmente, a la Virgen de la Almudena para que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, los reciba y reabrir así la negociación sobre sus condiciones laborales. La Plataforma por una jubilación digna y la equiparación salarial ―de la que forman parte la mayor parte de las organizaciones con representación en ambos cuerpos, como el Sindicato Unificado de Policía (SUP), el Sindicato Profesional de Policía (SPP), la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la Unión de Oficiales (UO) y la Unión Federal de Policía (UFP)― ha anunciado este lunes su intención de acudir en masa y de uniforme a una misa en la Catedral de la Almudena, de Madrid, el próximo 9 de mayo.

El objetivo declarado es demostrar que no se olvidan de los compañeros fallecidos en acto de servicio, pero también “encomendarse” para que se les reconozca como profesión de riesgo. En realidad, pretenden forzar a Grande-Marlaska para que les convoque a la mesa de seguimiento del acuerdo de equiparación salarial, en el que se supervisa el grado de cumplimiento de los compromisos adquiridos en 2018 entre Interior y las Fuerzas de Seguridad del Estado, y vuelva a abrir el diálogo con sus grandes reivindicaciones: la equiparación salarial con las policías autonómicas y la mejora de las condiciones de jubilación.

Su principal baza es, precisamente, llevar puesto el uniforme ―pero sin el arma reglamentaria― durante el oficio religioso, pese al riesgo de recibir una sanción disciplinaria, ya que policías y guardias civiles tienen prohibido vestirlo en protestas y manifestaciones. Los convocantes lo saben y, por ello, recalcan que no es una protesta e insisten en que no habrá ni pancartas ni se gritarán consignas. Está prevista para las 12.00 de la mañana y, hasta el momento del anuncio, aseguraban que no habían informado a los responsables del templo sobre su llamamiento para que acudan al lugar sus afiliados ese día. La plataforma espera que asistan entre 4.000 y 5.000 agentes, para lo que tienen previsto fletar autobuses desde toda protesta.

Los convocantes añaden que esta misa será parecida a otros actos públicos en los que sí se ha permitido a agentes ir de uniforme, como los que han servido para rendir homenaje a los dos guardias civiles asesinados al ser arrollados por una narcolancha en el puerto de Barbate (Cádiz) en febrero de 2024. No obstante, también tienen presente que, en enero de 2007, durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se produjo una protesta de guardias civiles en la Plaza Mayor de Madrid a la que acudieron cerca de 3.000 agentes uniformados, bautizada entonces como “la marea de los tricornios”, que se saldó con expedientes a una veintena de miembros de la AUGC, convocante de la protesta.

“El diálogo no llega, es una pena. Esta situación tiene que cambiar”, ha reclamado Juan Fernández, secretario general de AUGC, para justificar la convocatoria. Fernández ha explicado que, si el ministro les llama antes del 9 de mayo previsto para esa misa, acudirán encantados y la convocatoria en la catedral se suspenderá. “No es una protesta, es un acto solemne”, ha incidido Carlos Prieto, secretario general del SUP, que ha subrayado que acudirán a un lugar sagrado y actuarán con neutralidad política, algo que se exige a los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad para poder llevar su uniforme en actos públicos. “Ningún ciudadano entiende por qué no somos profesión de riesgo”, ha añadido Prieto.

En la rueda de prensa en la que han anunciado la peculiar movilización, los representantes de policías y guardias civiles han dejado las siglas aparcadas y han comparecido uniformados con polos de la plataforma, en color azul o verde, en función del cuerpo policial. Además, han estado acompañados por los líderes sindicales de organizaciones mayoritarias de Mossos, David José (del Sindicato de Policía de Cataluña) y de la Ertzaintza, Sergio Gómez de Segura (ErNE), cuerpos a quienes sí se les considera profesión de riesgo y pueden jubilarse anticipadamente sin perder poder adquisitivo.

“Nos alegramos de que ellos [los policías autonómicos] tengan este reconocimiento”, ha manifestado Fernández. A pesar de ello, han vuelto a incidir en que los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil pierden hasta un 30% de retribución a la hora de jubilarse y que este agravio les lleva a convocar esta plegaria. “Llamamos por la unidad de todas las personas. Con el mismo trabajo, misma jubilación”, ha repetido Prieto.

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