Kylian Mbappé como protagonista en el entrenamiento de este domingo en Valdebebas, donde los titulares en la goleada ante el Elche (4-1) hicieron recuperación y los suplentes y no convocados, un entrenamiento más intenso. Y en ese grupo se encontró el delantero francés, a quien se le vio, como explicitaron los canales del Real Madrid, tirar a portería, esprintar, girar y participar en la sesión con normalidad. Síntomas que lo meten de lleno en la lista de convocados de este lunes (9.30h) ante el Manchester City. El Madrid defiende el martes un 3-0.
La última convocatoria de Mbappé se produjo hace ya más de tres semanas en Pamplona. Partido ramplón del Real Madrid y discreto del pichichi del campeonato, quien se descartó para la vuelta de los dieciseisavos de final ante el Benfica debido a unas molestias persistentes en la rodilla izquierda. No eran nuevas, pero sí distintas, lo que hizo saltar las alarmas desde todos los costados que envuelven al francés.
Primero, del Real Madrid, que veía como la temporada entraba en el tramo determinante con el delantero en la enfermería y preocupado por su rodilla. Francia, que no quería perder a su jugador franquicia para el Mundial que empieza en junio. Y Nike, con los mismos intereses en su país, Estados Unidos. Por eso Mbappé fue a consultar al médico francés Bertrand Sonnery-Cottet. Tres semanas después de aquello, con el runrún de los servicios médicos, Mbappé vuelve a escena aunque con asteriscos.
En el 3-0 ante el City y en el 4-1 ante el Elche, el Real Madrid se ha comportado como un equipo en mayúsculas. Lo dijo el mismo Arbeloa: “Ojalá los jugadores crean en la idea de ser un equipo, que trabajen todos juntos, que tengan un plan que seguir y el sábado podamos volver a hacer el mismo esfuerzo, sacrificio, jugar con la misma idea e intención. Tenemos muchas cualidades y hay que sacar el máximo partido a todas ellas y ponerlas al servicio del equipo”.
Es lo que se puede conocer como el efecto Pitarch, un futbolista que ha caído de pie en el centro del campo, que le ha aportado ese dinamismo con el balón y esa actitud en la presión que ha contagiado a sus compañeros. El abrazo de Rüdiger tras el fallo que estuvo a punto de costar el 3-1 ante el City y el posterior de Arbeloa reflejan ese ímpetu.
El retorno de Mbappé, que apunta a suplente, es un nuevo reto para el técnico salmantino. Ante el City logró que jugadores menos dados a ese tipo de trabajo defensivo, como Vinícius, se arremangara como el que más, y ahora le toca a Mbappé, algo que Luis Enrique en el PSG se lo reclamaba sin excesivo éxito como se pudo ver en su documental 'No tenéis ni puta idea'.
Con Mbappé hay que ir con pies de plomo en lo físico, como ya comentó el propio Arbeloa en sala de prensa, por lo que a Manchester acudirá como plan B en caso de que sea necesario. Esa es a priori la idea.

Hace 17 horas
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