Tres meses después, llega la hora de la verdad. Concluidas las elecciones en Extremadura, Aragón y Castilla y León, Alberto Núñez Feijóo debe decidir qué hace. En las tres comunidades autónomas el PP ha vuelto a ganar, pero dependen de Vox para poder gobernar. La opción de un entendimiento entre PP y PSOE para aislar a Vox queda descartada por los dos grandes partidos, que viven más de su oposición al contrario que de defender sus convicciones.
Así pues, la alianza PP-Vox es imprescindible para elegir a los presidentes, entren o no en los gobiernos, una fórmula que para los españoles parece haber dejado de ser tabú. La han perdido el miedo. El líder popular deberá tomar decisiones importantes. No sobre si pactan o no con los de Abascal, sino hasta dónde están dispuestos a ceder. Cuando dos fuerzas políticas llegan a un acuerdo, ambas tienen que hacer concesiones, es lógico; pero ahora lo que debe aclarar Feijóo es dónde están las líneas rojas
El líder del PP debe decidir hasta dónde está dispuesto a ceder frente a Vox para pactar
Hay valores, principios y asuntos que no pueden ser objeto de cambio, aunque la alternativa sea nuevas elecciones, con la incógnita de cuáles serán los resultados. Claro que muchas veces los electores no tienen en cuenta las demandas de los partidos a los que ellos no votan, y menos las condiciones que ponen a los otros. Así todo, Núñez Feijóo haría bien en hacer una declaración de intenciones y dejar claro, negro sobre blanco, cuál es la posición del PP sobre asuntos como la inmigración, sobre los que los populares han ido emitiendo mensajes confusos y hasta contradictorios.
María Guardiola, en Extremadura, y Jorge Azcón, en Aragón, deberán abandonar su pasividad, al parecer dictada desde Génova, y ponerse manos a la obra. Sus resultados electorales en diciembre y en febrero no fueron los esperados, tanto porque no hubo un avance, sino por la subida de Vox en ambos casos, que sacó pecho y creyó que podría pedir la luna. Eso sí, las dos comunidades no sólo siguen sin presupuestos, sino que tampoco han conseguido formar gobierno.

El caso de Castilla y León es muy distinto. Su presidente, Alfonso Fernández Mañueco, no adelantó las elecciones, tocaban ahora. Y el resultado no sólo es bueno para el PP, que sube dos escaños y más de cuatro puntos en apoyo ciudadano, sino también para el PSOE, que también avanza dos diputados y sube algo más de un punto en porcentaje, llegando al 31,15. Un balance importante porque el Gobierno no parece desgastar a Mañueco, y el PSOE, con un cabeza de lista local —Carlos Martínez es alcalde de Soria y consigue quitarle dos escaños a Soria Ya—, conjura los malos datos de las últimas elecciones y da un respiro a Sánchez, aunque el candidato no estaba en su Gobierno ni destaca por ser especialmente sanchista Sea Martínez o el “no a la guerra” que abanderó el presidente del Gobierno, el caso es que los socialistas respiran.
Pero más importante aún es el resultado de Vox. No porque haya aumentado un escaño, que lo ha subido, sino porque se percibe un estancamiento. Es cierto que los de Abascal ya habían subido mucho en 2022 y se habían situado en un 17,63. Ahora sólo sube un punto, pero cuando Vox situaba sus expectativas en alcanzar el 20% de los votos y llegar a los 17 o 19 escaños, la jornada electoral no ha sido buena.
Un último apunte para la reflexión, La izquierda a la izquierda del PSOE desaparece. Ni Izquierda Unida, ni Sumar, ni Podemos, consiguen representación.

Licenciada en Ciencias de la Información, rama de Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, y licenciada en Derecho y en Ciencias Políticas y de la Administración por la UOC. Formó parte de la redacción de 'La Vanguardia' entre 1992 y 2024, siempre en la sección de Política, donde se encargó del Parlamento y del PP, además de las informaciones de los Ministerios de Defensa y de Exteriores. Antes de incorporarse a 'La Vanguardia' trabajó durante siete años en la Agencia Europa Press, así como en 'Diario16' y el periódico 'El Sol', al que perteneció hasta su desaparición en 1992. Cuenta con varios premios de Periodismo como el Luis Carandell (2014), que otorga el Senado; el Josefina Carabias que concede el Congreso (2022) y el Premio del Ministerio De defensa de Periodismo Escrito (2016) por su reportaje, publicado en 'La Vanguardia' “La salvación se llama Canarias”

Hace 13 horas
1




English (US) ·