La guerra en Irán abre una posible salida al atolladero presupuestario en Catalunya

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El Govern de Salvador Illa aprobó el proyecto de presupuestos para el 2026 el pasado 27 de febrero, en un Consell Executiu extraordinario. Fue un acto de firmeza del president ante el bloqueo de Esquerra por la imposibilidad de atar de antemano la cesión del IRPF a Catalunya. Al día siguiente estalló la guerra en Irán.

Estos presupuestos catalanes, que cuentan con el apoyo de Comuns pero no del principal aliado de investidura, Esquerra, han quedado “caducados” por los efectos bien visibles del conflicto, según la oposición, basta con ir a repostar a una gasolinera.

Así que socialistas y republicanos parecen dispuestos a acogerse a esta coyuntura para tratar de encontrar una salida al atolladero en el que han caído las cuentas y, por ende la legislatura catalana. Si nada lo remedia, el Parlament votará este viernes las enmiendas a la totalidad presentadas, entre ellas la de ERC, los presupuestos decaerán y el president podría adelantar las elecciones, previsiblemente al mes de junio, aunque no es su escenario ideal.

Si no es ahora, el Govern tendría difícil aprobar presupuestos más adelante; en el 2027 serán las municipales

La discusión sobre el IRPF no tiene más recorrido, como confirmó el sábado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Ninguna de las dos partes está dispuesta a ceder. Illa no quiere perjudicar las aspiraciones del PSOE en las próximas contiendas electorales por este asunto, ni ERC está dispuesta a ceder en su demanda. Lo mejor en estos casos suele ser orillar el conflicto y la difícil coyuntura internacional ofrece un móvil para hacerlo, sobre todo si se prolonga la guerra.

Si hay acuerdo, PSC y ERC evitarán que se celebre el primer gran examen parlamentario del proyecto de presupuestos, pero el objetivo es superar el bloqueo, ganar tiempo y evitar un fin abrupto de la legislatura.

Las fuentes consultadas señalan que la solución pasaría por una entente en pro de la estabilidad que se traduciría en “aparcar” la cuestión del IRPF, retirar el proyecto presupuestario de la Cámara catalana, renegociar las partidas para dar encaje a las demandas del partido de Junqueras y aprobarlas antes del mes de junio. Para entonces se habrá celebrado el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera, de donde deben salir las reformas legislativas asociadas al nuevo modelo de financiación para su convalidación en el Congreso, y ERC podría obtener garantías sobre su obstinada demanda. Sin embargo, las mismas fuentes remarcan que aún no hay un acuerdo cerrado.

La inestabilidad global ofrece un motivo para orillar el conflicto entre ambas partes y ofrecer “estabilidad”

En el PSC aseguran de que Illa está decidido a convocar elecciones en el caso de que los presupuestos no pasen el trámite este viernes y decaigan, aunque, como señalaba ayer en la La Vanguardia, “en momentos inciertos no es la mejor idea” y aboga por la “estabilidad” ante una “incertidumbre global”. Pero para que su mandato tenga continuidad requiere del apoyo de sus aliados, y si no es ahora, el Govern tendría difícil aprobar unos presupuestos más adelante, ya que en el 2027 vuelve a haber unas elecciones relevantes en Catalunya: las municipales.

Illa se siente defraudado con los republicanos. “En las negociaciones de investidura se llegó a un acuerdo tácito, no escrito, pero verbalizado, de que ERC apoyaría los presupuestos” una vez se dieran avances significativos en el cumplimiento de los pactos de investidura. Los avances son notorios, pero ERC ha situado el IRPF como una línea roja “poco razonable”, según los socialistas, que achacan la reacción de Junqueras a un malentendido: “No se le está diciendo ‘ni ahora ni nunca’, se le pide hacerlo más adelante”.

El eventual adelanto de las catalanas a junio podría coincidir con las andaluzas y/o con las eventuales generales. A pesar de que Pedro Sánchez insiste –la última vez la semana pasada– en que las elecciones serán en el 2027, en el PSC ven posible un adelanto que mejoraría las perspectivas en Andalucía. “Todo dependerá de lo que decidan en Madrid”, apuntan. Por primera vez en mucho tiempo Sánchez se sitúa en las encuestas internas por encima del PP gracias a su posición internacional.

Si no hay un acuerdo y las enmiendas se votan en el Parlament, Illa adelantaría las elecciones a junio

Este escenario justificaría que ERC empiece a tomar distancia de Illa, pero Junqueras también está recibiendo presiones internas. Cargos del partido con responsabilidades en diputaciones, municipios y diputados de Madrid abogan por mantener la entente y aprobar las cuentas de Illa, pero el líder de ERC parece no temer unos comicios en Catalunya.

Las encuestas le sitúan en parámetros similares a los del 2024 y las elecciones le darían la oportunidad de reforzar su liderazgo y renovar, por ejemplo, un grupo en la Cámara catalana en el que perviven algunos críticos. En cambio, que el líder de ERC no pueda presentarse por su inhabilitación sería un obstáculo pero cualquier candidato sería un instrumento de Junqueras.

Otras elecciones catalanas generarían una zozobra social que nadie quiere incitar, por no hablar del escenario ingobernable que surgiría de las urnas. Quedan tres días para acordar una salida.

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