Joan Laporta, Jordi Pujol y Ernest Urtasun. El candidato a la reelección como presidente del Fútbol Club Barcelona, el presidente de la Generalidad del 3% y patriarca del catalanismo que sentó las bases del procés golpista y el ministro de Cultura de Pedro Sánchez, juntos y del bracete. Pujol, de 95 años, ha acudido a votar a las elecciones a la presidencia del Barça y lo ha hecho junto a su hijo Oriol Pujol y Laporta, que salvo sorpresa mayúscula, repetirá en el cargo. También ha quedado testimonio gráfico del abrazo entre Laporta y Ernest Urtasun, titular de la cartera de Cultura y culé y partidario del "derecho a decidir" durante los "fines de semana" de cuatro o cinco días que pasa en Barcelona.
El otro aspirante, Víctor Font, no cuenta con apoyos tan relevantes como los de Laporta, que en las últimas horas ha recabado las bendiciones no sólo de Urtasun y Pujol sino también las de Lamine Yamal, la joven estrella azulgrana, la perla del barrio de Rocafonda de Mataró. Sólo el exjugador y exentrenador Xavi, que aboga por Font, puede compararse con Pujol y Yamal. Sobre las preferencias de Guardiola no hay noticia, aunque fue Laporta en su primera etapa como presidente culé quien dio al de Santpedor las llaves del vestuario del primer equipo.
Joan Laporta profesa una gran admiración por Jordi Pujol, el patriarca de una familia considerada por la fiscalía de la Audiencia Nacional como una "organización criminal". Con motivo del último cumpleaños del fundador de Convergencia, Laporta le regaló una camiseta con su nombre e edad.
Laporta, un ultra del separatismo
Laporta es un independentista del sector más ultra, un hooligan del separatismo que llegó a fundar un partido político con el objetivo de proclamar una república, una aventura política que le llevó a ser concejal en la capital catalana. Un cargo muy menor, prácticamente irrelevante en comparación con la presidencia del Barça. Laporta quiere perpetuarse en la poltrona. Ha confesado que quiere ser presidente del club hasta que se muera. Junto con La Caixa y la Generalidad, la presidencia del club de fútbol azulgrana completa la trinidad presidencial de la región catalana.
El actual presidente de la Generalidad, el socialista Salvador Illa, se confiesa perico, del "Espanyol", circunstancia que los medios catalanes le reprochan como si fuera una mancha en su expediente. En cambio, que fuera el ministro de Sanidad durante la pandemia del coronavirus no es causa de reprobación alguna en Cataluña. Recientemente un popular radiofonista le soltó en una entrevista que cómo podía ser que fuera del "Espanyol", a lo que Illa ni replicó.

Hace 17 horas
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