El recibo de la electricidad de un hogar medio acogido al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), la tarifa regulada, alcanza los 30,87 euros en lo que va de marzo, lo que supone un ascenso del 27% con respecto a estos mismos días del mes de febrero, cuando costó 24,26 euros. El incremento se explica por el impacto en el precio del gas para producir electricidad del conflicto bélico en Irán.
Así lo refleja el simulador de la factura de la electricidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que indica que, con respecto a las dos primeras semanas de marzo del 2025, cuando el recibo alcanzó los 28,46 euros, la factura sube un 8,5%. Sin embargo, teniendo en cuenta que febrero tiene tres días menos, la media diaria limita la rebaja a algo más del 8%.
En términos mensuales antes de la escalada bélica en Irán, la luz sumó dos bajadas consecutivas que llegaron hasta el 15% en febrero después de subir en diciembre, de bajar en noviembre y de ascender también en octubre, mes en que alcanzó su máximo desde el apagón. Antes, se había mantenido estable en verano, tras los incrementos del 11,4% de junio y del 5,1% en mayo, después del cero peninsular.
Anteriormente, en abril bajó un 12,6% y un 18,3% en marzo tras el pico de febrero, que fue el mes más caro desde 2022.
En comparación con el año anterior, también se aceleró hasta el 23% la caída en febrero, puesto que la luz bajó un 10% en enero, un 4,2% en diciembre y un 6% en noviembre, rompiendo una racha de 13 meses de ascensos, algunos de ellos muy importantes. De hecho, en meses como febrero de 2025 el incremento llegó a alcanzar el 60%. Desde entonces, en marzo ya se atenuaron las subidas con un incremento del 27,5% y entre mayo y julio fue algo superior al 10% y en agosto solo del 2%. Desde entonces el incremento se aceleró hasta alcanzar el 15% en octubre.
La PVPC que entró en vigor en el 2024, tarifa que sigue siendo exigida para acogerse al bono social, incorpora una prima de riesgo para cubrir a las compañías comercializadoras ante la posibilidad de que los precios sufran grandes subidas con respecto al coste al que fueron contratados con anterioridad.
Para evitar fuertes oscilaciones del precio, el nuevo sistema reduce progresivamente la vinculación del PVPC al mercado diario teniendo en cuenta los precios más estables que ofrecen los mercados a plazo, donde se adquiere energía con antelación en distintos horizontes temporales futuros. De esta manera, la proporción de vinculación con el precio del pool se irá reduciendo progresivamente, de modo que éstos representen el 55% a partir del 2026.
Estas referencias de precios a los mercados a plazo, a su vez, están integradas por una cesta de indicadores con distinto horizonte temporal. En concreto, el 10% corresponde al producto mensual, el 36% al producto trimestral y el 54% al producto anual.
Dicha evolución del precio de la luz se corresponde con la factura de un consumidor medio con una potencia contratada de 4 kW y una demanda anual de 3.240 kilovatios hora (kWh).

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