El debate del lunes organizado por el Grupo Godó fue acalorado. Joan Laporta y Víctor Font vaciaron sus propuestas electorales, con la entrevista de este diario a Xavi Hernández resonando en el ambiente. Pero después, todo cambió. Y de las palabras y acusaciones se pasó a una atmósfera relajada que podría catalogarse como una breve tregua electoral, mientras se fotografiaban en el césped del Spotify Camp Nou para inmortalizar la imágenes que aparecen hoy en las páginas de este diario.
Ambos candidatos necesitaron su tiempo. Tras finalizar el intenso debate, Joan Laporta preguntó si podía tomarse un café en el Barça Café. Tuvo diez minutos de reloj junto a Manana Giorgadze, quien fue jefa del gabinete de presidencia; Enric Masip, otro de los asesores de Laporta; además de Jordi Finestres. Completaba la expedición Joan Soler, exdirectivo y candidato a ser el próximo vicepresidente deportivo si Laporta gana hoy las elecciones. También estaba el director de comunicación de su campaña, Gabriel Martínez, que no soltaba el teléfono mientras hacía sus valoraciones del primer cara a cara. Le seguía de cerca el jefe de prensa, Víctor Palacio.
Ambos candidatos necesitaron unos minutos tras el debate del lunes antes de posar para este diario
Por contra, Víctor Font, líder de Nosaltres, invirtió esa pausa en la sala comercial del Spotify Camp Nou, conversando con Jaume Guardiola y Gemma Amat, que formarán parte de su equipo directivo si gana los comicios. También acudieron otros miembros del equipo de campaña: Àlex Font; Oriol Molas e Ignasi Sánchez.
Un cuarto de hora después, ambos equipos se reencontraron delante del acceso al Palau Blaugrana. Cruzaron la barrera de seguridad y entraron en el Camp Nou por el acceso hoy reservado a los visitantes VIP. Junto a ellos estaba el fotógrafo de La Vanguardia Àlex Garcia, encargado de efectuar las tradicionales fotografías.

Tras unos minutos observando la obra del estadio, Laporta y Font se dieron la mano. Y empezaron a romper el hielo posando. Primero en el túnel de vestuarios, una zona privilegiada de paredes tintadas de azulgrana vaporizado que, en días de partido, permite a los clientes VIP observar la entrada y salida de los jugadores. Después bajaron al césped. Se quitaron las americanas y, tras practicar con los suyos, se situaron en el círculo central para cabecear el balón. Al principio era blanco. Pero después el equipo de protocolo trajo unos balones con el escudo del Barça.
La tensión desapareció del todo. Lo pasaron bien. Laporta, con camisa azul y una de las infinitas corbatas azulgrana que le han acompañado estos días. Font, sin corbata, sonreía mientras su oponente le enseñaba los avances de las obras. Ambos son muy distintos. Pero a los dos les une un sentimiento barcelonista indiscutible. Hoy se ven las caras en las urnas.

Redactora de La Vanguardia desde 2018. Sigue la actualidad deportiva del FC Barcelona. Colabora en RAC1, Catalunya Ràdio y TV3. Licenciada en Periodismo por la UAB y en Publicidad y RR.PP. por la UOC

Hace 1 día
3





English (US) ·