La gran decisión del socio del Barça: Laporta o Font

Hace 1 día 3

Empezaron la carrera electoral siendo cuatro precandidatos, tres entregaron las 2.337 firmas requeridas el pasado 2 de marzo pero solo dos pasaron el corte definitivo y han llegado a las urnas y esta noche uno, o Joan Laporta o Víctor Font, será elegido presidente del Futbol Club Barcelona.

En caso de ser Laporta se tratará de una reelección y obtendrá un espaldarazo para completar la obra iniciada en los últimos cinco años, un aval en especial a su forma de ser y de llevar el club. Si el vencedor resulta ser Font se convertirá en el cuadragésimo secundo presidente de la entidad blaugrana y significará que el socio quiere un gran cambio al frente de la nave, sobre todo en términos económicos y en las formas.

El último rifirrafe

Cruce de denuncias a la junta electoral por parte de las dos candidaturas en la jornada de reflexión

Desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche, 114.504 socios barcelonistas están llamados a las urnas en una jornada única y completa pues hacía más de 35 años que la votación para escoger al mandatario no coincidía con un partido en casa. El equipo de Flick se mide al Sevilla a partir de las 16.15 horas. Los candidatos, invitados por el club, lo seguirán con sus respectivos colaboradores desde la grada pero no finalmente en el palco.

Laporta y Font han hablado mucho en actos, entrevistas y debates. Ahora le toca alzar la voz al socio que deberá tomar la gran decisión y demostrar que es soberano propietario de la institución, un modelo que ambos candidatos defienden a ultranza, quizás el único punto en común.

Dos visiones de un mandato

El triunfalismo del expresidente por haber “salvado el club” contrasta con la visión muy crítica del aspirante

La campaña ha sido un constante rifirrafe y la jornada de reflexión no fue menos con un cruce de denuncias a la junta electoral por una vulneración del artículo 52 de los estatutos, que marca las reglas de la jornada de reflexión. Desde la candidatura del expresidente elevaron una queja por un mail que enviaron desde el equipo de Font. Como introducción a mucha información de servicio para que los socios votasen, escribieron “Nosaltres queremos un Barça mejor. Solo depende de ti. Mañana vota”. Desde Nosaltres aseguran que la intención de su mensaje era “promover una alta participación”. “Es una base de datos nuestra a la que gente se apuntaba desde la web o cuando venía a actos para recibir información. Hemos enviado varias newsletters así”, argumentaban desde el entorno de Font. Sin embargo, la junta electoral les reprendió.

Al mismo tiempo, el equipo de Font lamentó ante la junta electoral el “uso de recursos, instalaciones e imágenes del club” de forma partidista por parte de Defensem el Barça durante la campaña.

Nunca un presidente del Barça que haya optado democráticamente a prorrogar su tiempo en el palco ha perdido unas elecciones. Esa estadística es la que baraja Laporta (Barcelona, 1962), hasta el punto de que el expresidente, un animal político con una capacidad retórica privilegiada, ha realizado una campaña a la defensiva. Ese techo lo aspira a romper Font (Granollers, 1972), más curtido y preparado que hace cinco años, igual de riguroso que la primer vez que se presentó.

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Pulso entre Joan Laporta y Víctor Font en las urnas 

Àlex Garcia

El 7 de marzo del 2021 más de 13.000 votos separaron al ganador, Laporta, que regresaba al palco tras su primera etapa (2003-2010), del segundo clasificado, Font. Todo indica que la distancia se ha reducido, la duda es si el líder de Nosaltres se ha acercado tanto como para asaltar la victoria. La entrega de firmas fue el primer aviso serio para los continuistas, que partían por delante.

Poco después de que el Barça Teen de Flick ganase la Supercopa de España al Real Madrid, Laporta convocó las elecciones para hoy, la primera fecha en la que los estatutos lo permitían. Sin embargo, Font tiene el plebiscito que había anhelado. Tal y como defendía, solo habrá dos papeletas que los socios puedan meter en el sobre. Toda la participación será sí o sí presencial pues, a diferencia del 2021, esta vez no se ha activado el voto por correo.

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Joan Laporta y Víctor Font saltan al césped del Spotify Camp Nou 

Àlex Garcia / Propias

Son dos nombres que representan dos estilos muy contrapuestos. Laporta, siempre cercano, todo carisma, no dudó en arremangarse para juguetear con una pelota para la cámara fotográfica de La Vanguardia. Font, por su parte, más encorsetado, sujeto a su planificación, enseña que también sabe disfrutar en el campo y ahora en el cuerpo a cuerpo.

El expresidente, que destaca por su facilidad de lenguaje para crear conceptos que perduran en el tiempo, ha definido a su adversario como un “tecnócrata” pegado a “un ordenador”. Mientras que uno de los mantras más repetidos de Font ha sido tachar de populista a su rival, por cocinar macarrones, subirse a un tractor y cortar jamón en tres acciones de impacto coreadas en las redes.

Los argumentos de los dos bandos

Mientras uno defiende su obra con Flick y el Camp Nou como éxitos, el otro recuerda el adiós de Messi y las pérdidas

Tiende el Barça a magnificar, para lo bueno y lo malo. Solo así se puede entender que para unos (Laporta) el Barça esté salvado con un discurso triunfalista, con un libro publicado incluido sacando pecho, y para otros (la oposición) la visión sea casi apocalíptica, con el club con muy mala salud económica con 230 millones de pérdidas pese a las palancas y con una deuda de 1.900 millones con Goldman Sachs. Font asegura que hay es necesario intervenir con urgencia y promete facturar 1.650 millones en el 2031.

Laporta se fija en la fotografía final, la más reciente. Enarbola su incontestable acierto en contratar a Flick, la plantilla diseñada y renovada por Deco, cuyo valor asciende a 1.100 millones, el más alto del mundo para Transfermarkt, y el retorno al Spotify Camp Nou, que hoy por fin inaugura el Gol Nord y tendrá todo el aforo de primera y segunda gradería.

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Encajada de manos entre los dos candidatos en el túnel de vestuarios del Camp Nou

Àlex Garcia

La licencia llega a tiempo para las elecciones, casi cuatro meses después de la apertura parcial. Habrá que ver el análisis que hace una masa social que soportó dos temporadas en Montjuïc –y hasta dos partidos en el Johan Cruyff– y que no ha tenido Grada de Animación pero a la que ahora colman de agasajos con el precio de los abonos desde ambos bandos.

Nada que ver con el resumen que hace Font, que remarca que no puede olvidar el camino hasta aquí. Empezando por el adiós entre lágrimas de Leo Messi en agosto del 2021, una herida que en casi cinco años el expresidente no ha sabido cerrar. La estatua y el partido que le ofrecen al argentino le parece parches ya que el aspirante piensa en una presidencia de honor e incluso en que se vista de corto si Flick y Messi lo consideran. La entrevista de Xavi con este diario añadió más leña al desvelar que Laporta echó atrás su refichaje en el 2023. La comisión a Darren Dein, el contrato con New Era Visionary Group y la elección de Limak también están bajo sospecha ética para Font, aunque la Audiencia Nacional no aceptase a trámite una denuncia de un socio.

Un día sin focos

Laporta se relajó en la Costa Brava y un cumpleaños y Font fue al cine y a cenar a un japonés con su familia

Pese a la gran coalición que lidera bajo el nombre de Nosaltres, el aspirante no ha sido capaz de aglutinar desde el inicio a toda la oposición. Aunque con el proceso adelantado Som un Clam pidió el voto para él, igual que Ciria y Vilajoana declararon públicamente que se inclinaban por el cambio.

La campaña ha sido extenuante para ambos por el intercambio de golpes en la recta final. Y ayer bajaron las pulsaciones. Joan Laporta prefirió apartarse a la Costa Brava, a su casa de S’Agaró para comer. Por la noche acudió a la celebración del cumpleaños de la mujer de Enric Masip, uno de sus hombres de confianza. En la reunión no perdió de vista el partido que el Real Madrid jugó contra el Elche. También se rodeó de los suyos Víctor Font, que después de muchas semanas de trabajo por las elecciones dedicó el día a su familia en Granollers. Por la tarde, el plan fue ir al cine para ver la película Baladrau y la jornada se cerró con una cena en un restaurante japonés. Relajación y calma, porque hoy se juegan mucho los dos, tanto que no dudan que el lunes ya hay que ponerse manos a la obra. Es la gran decisión del socio: continuidad o cambio.

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