La discreta separación matrimonial de Gemma Cuervo y Fernando Guillén

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El fallecimiento de Gemma Cuervo nos lleva a recordar su vida íntima, casada con Fernando Guillén.

Ambos, acreditados actores tanto de teatro como de televisión —aunque ella menos en el cine—, se conocieron a finales de los años 50. Contrajeron matrimonio en 1960, siendo padres de tres hijos: Fernando Guillén Cuervo, Cayetana Guillén Cuervo y Natalia. Los dos primeros siguieron la saga familiar y han destacado en su carrera artística. Fernando Guillén Cuervo como galán y primer actor en obras de enjundia, y ella lo mismo en la gran pantalla y en televisión, donde lleva años presentando un excelente programa de cine en el que da muestras de ser una bien documentada presentadora. No en vano también estudió Periodismo, profesión que ha ejercido en la rama audiovisual. Siempre han estado muy cercanos a sus progenitores, de quienes recibieron una esmerada educación y cordialidad, pues son muy queridos en la profesión.

Gemma Cuervo y Fernando Guillén formaron compañía propia en 1969. Pronto había destacado ella en la escena tras dejar la carrera de Peritaje Industrial que había cursado. Con Fernando tuvieron mucho éxito con un repertorio clásico. Ganaron prestigio y dinero que perderían en una ocasión, durante la huelga de actores, al ser empresarios.

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Siempre dieron la impresión de ser un matrimonio modélico: jamás dieron escándalo alguno. Y al separarse sorpresivamente a mediados de los años 70, lo hicieron de manera discreta; tanto es así que, en la prensa rosa de entonces, esa ruptura pasó inadvertida para la mayoría de medios. Se supo que Fernando se marchó a Barcelona, donde rehízo su vida sentimental. Allí continuó su carrera teatral y televisiva. Fue siempre un actor modélico, dotado de grata presencia y excelente voz, lo que le permitió trabajar también en el doblaje.

Cuando en Madrid, donde seguía residiendo Gemma, se le preguntaba qué era de Fernando, solía responder que continuaba en la Ciudad Condal, donde había nacido, pues allí no le faltaba trabajo. Mentira piadosa de la gran actriz que ahora nos ha dejado.

Al enfermar gravemente él, Gemma y sus hijos convinieron en traerlo a Madrid, donde lo cuidaron. Gemma, aun separada de él alrededor de treinta y tantos años, no dejó un solo día de permanecer a su lado hasta que el 17 de enero de 2013 se fue de este mundo.

Tanto Fernando Guillén como Gemma Cuervo son historia de nuestros más grandes actores. Ella le sobrevivió, alcanzando la mayor popularidad precisamente en el último tramo de su vida, desde que a partir de 2003 formó parte de la serie Aquí no hay quien viva con el personaje de la ingenua soltera Vicenta Benito. Si Fernando Guillén era todo un caballero en su trato, Gemma Cuervo destapaba siempre con los periodistas —doy fe de ello— una innata simpatía, don de gentes y sencillez. Que Dios la tenga en su gloria.

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