La dictadura cubana confirma negociaciones con Estados Unidos bajo la dirección de Castro y Díaz-Canel

Hace 2 días 3

Donde dije digo, digo Diego. Eso es lo que ha hecho el dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, que por fin ha confirmado las negociaciones con Washington que llevaba negando desde que el presidente estadounidense, Donald Trump, las anunció a finales del pasado mes de enero. Conversaciones que, según ha asegurado, se han mantenido "bajo la dirección del general del Ejército como líder histórico de la revolución (Raúl Castro) y la mía, y colegiado con las principales instancias del partido (el PCC), el Gobierno y el Estado cubano".

El objetivo de estos contactos habría sido el de buscar "soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones", ha asegurado el líder comunista durante una declaración pública histórica que había sido previamente anunciada, para las 07:30 de la mañana, en la que ha detallado que en esas conversaciones "la parte cubana ha expresado la voluntad de llevar a cabo este proceso", que Díaz-Canel no ha llegado a determinar dónde ha de llevar pero que ha calificado de "sensible" y ha dicho que se conduce con "responsabilidad".

NOTICIÓN
Díaz Canel anuncia en directo que están negociando con Estados Unidos para iniciar el proceso democrático del fin del régimen de Cuba. pic.twitter.com/ExyRLnnrwj

— Lucia Etxebarria (@LaEtxebarria) March 13, 2026

Las líneas de la comparecencia habían sido reveladas previamente a la plana mayor del PCC —partido único en Cuba— durante una reunión en la que el dictador habría explicado que en esas conversaciones con Washington se habría constatado la disposición de las partes para "concretar acciones" en beneficio de los dos países, insistiendo en "el sentido de reciprocidad y el apego al Derecho Internacional".

La Habana, ha asegurado Díaz-Canel a sus compañeros, ha dejado claro que cualquier proceso de negociación ha de llevarse a cabo "sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados" así como a la "soberanía y a la autodeterminación" del Gobierno de la isla, que ha abierto la puerta a colaborar con Estados Unidos para "enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambas naciones y también en la región".

El régimen 'caerá', dijo Trump

Unas palabras que recuerdan sin duda a las que han realizado otros mandatarios del continente latinoamericano después de reunirse con Trump, como ocurrió con el colombiano Gustavo Petro y su compromiso férreo con la lucha contra el narcotráfico. En cualquier caso, la "amenaza" —en palabras de Trump— que el régimen cubano supone para EEUU a unas millas de su costa va mucho más allá.

Trump quiere un cambio de régimen y Cuba no puede dar la batalla, está más débil que nunca. "Es un estado fallido", dijo el presidente estadounidense, "el tiempo del comunismo se acabó". Y es que la isla pasa por la peor crisis energética de su historia, agudizada tras la pérdida de su principal suministrador de petróleo —Venezuela— por la captura del sátrapa Nicolás Maduro a manos de los Delta Force estadounidenses el pasado 3 de enero.

El cambio del dictador

Díaz-Canel se había mantenido firme en su posición de no ceder ante las amenazas de Trump hasta que cayó el líder supremo de Irán —Alí Jamenei— junto a buena parte de la cúpula de los ayatolás en la ofensiva sorpresa que Estados Unidos e Israel lanzaron por sorpresa el pasado 28 de febrero para propiciar un cambio de régimen en el país del golfo Pérsico.

Ahí es cuando el dictador cubano entró en pánico, consciente de que el presidente norteamericano estaba cumpliendo una por una con sus amenazas. Después de Maduro, eliminó al narco más buscado del mundo, conocido como 'el Mencho', y a continuación acabó con Jamenei (padre).

Donald Trump podría intervenir en la isla caribeña si no se producía pronto un acuerdo y a Díaz-Canel le entraron las prisas por "implementar las transformaciones urgentes". "Nos tenemos que centrar de inmediato" en ejecutar "las más necesarias, que hay que hacerle al modelo económico y social", dijo el sucesor de Raúl Castro desde 2018.

De repente, estaba dispuesto a tocar sus intocables: la Constitución, el sistema económico y el modelo social. En las últimas semanas, el presidente de Estados Unidos ha renovado sus amenazas sobre la isla, sugiriendo incluso una "toma amistosa" del país siguiendo el modelo de lo que ha hecho en Venezuela con Delcy Rodríguez.

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