Japón acude a la llamada de Trump y no descarta enviar buques de guerra a Ormuz

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Japón no cierra la puerta a implicarse militarmente en el creciente pulso internacional por el control del estrecho de Ormuz, aunque en Tokio insisten en que cualquier decisión deberá tomarse con extrema prudencia. Así lo ha dejado claro un alto cargo del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), que ha reconocido que el país podría llegar a enviar buques de guerra a la zona si la situación lo exige. "Legalmente, no descartamos la posibilidad de emitir una orden de seguridad marítima en virtud del artículo 82 de la Ley de las Fuerzas de Autodefensa, pero dado el conflicto en curso, debemos tomar una decisión con cautela", ha dicho Takayuki Kobayashi durante un programa en la televisión pública NHK. El dirigente ha remarcado que, de hecho, el listón para un despliegue militar japonés en el estrecho "es muy alto". Desde el Gobierno nipón insisten en que cualquier paso deberá estudiarse con calma, a la espera de ver cómo evoluciona la situación en Oriente Medio. "Debemos considerar con tranquilidad cómo puede desarrollarse el escenario para adoptar las medidas apropiadas", ha señalado Kobayashi.

La petición pública de Trump

Las declaraciones llegan después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidiera públicamente a varios aliados que envíen buques de guerra para garantizar la seguridad del tránsito marítimo por el estrecho. El mandatario estadounidense lanzó ese mensaje a través de su red social Truth Social, en plena escalada de tensión con Irán.

Trump instó directamente a potencias como China, Francia, Japón, Corea del Sur, y el Reino Unido a participar en una misión internacional que garantice la seguridad del tráfico marítimo en la zona.

El llamamiento de Washington se produce después de que el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, anunciara el cierre del estratégico paso marítimo, una decisión que amenaza con provocar una sacudida en los mercados energéticos internacionales.

No es para menos. Por el estrecho de Ormuz circula aproximadamente el 20 % del petróleo que se comercia cada día en el mundo, lo que convierte cualquier bloqueo en una amenaza directa para la estabilidad energética global.

Ante ese escenario, Trump ha advertido de que, "si es necesario", la Marina estadounidense escoltará petroleros a través del paso para garantizar su seguridad. La Casa Blanca incluso contempla la creación de una coalición internacional que patrulle la zona, una posibilidad que ya ha puesto sobre la mesa el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent.

De momento, Japón se mantiene prudente. Pero la presión de Washington y el riesgo de una crisis energética mundial colocan a Tokio ante una decisión cada vez más delicada.

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