En el siglo XVI, Felipe II mandó construir el Real Sitio de El Escorial para conmemorar la victoria en la batalla de San Quintín, ocurrida el día de San Lorenzo, y así cumplir con el deseo de su padre, el rey Carlos, de tener no solo un panteón familiar sino también para centralizar la gestión de su imperio en un lugar sobrio y de fuerte carácter religioso, marcado por la Contrarreforma católica.
Asimismo, con el fin de reunir a todos los Austrias bajo un mismo panteón, Felipe II hizo que se trasladasen los restos mortales de sus padres, Carlos I de España e Isabel de Portugal hasta El Escorial, para ser enterrados debajo de las bóvedas donde se encuentran las esculturas orantes del rey Carlos y del rey Felipe II, ubicadas a ambos lados del altar mayor, obra de Pompeo Leoni.
Fue su nieto, Felipe IV, el que ordenó la creación, bajo el altar mayor, de la actual cripta real. Inaugurada en 1654, su forma es la de una cámara en forma de círculo segmentada en ocho tramos, donde abunda el mármol y el oro.
Los Reyes están situados en el lado derecho del altar y las Reinas al izquierdo, en orden cronológico. Son un total de 26 sarcófagos destinados a los reyes o reinas y sus consortes, y que a su vez sean padres o madres de rey o reina. Algo que no siempre ha sido así porque esa norma se ha incumplido unas cuantas veces…
Por ejemplo, en el caso de la reina María Luisa de Parma, que confesó antes de morir que ninguno de los 14 hijos que tuvo con Carlos IV era del rey… Lo que sí es cierto es que fue reina consorte y además madre de rey, seguramente del peor rey que ha tenido España, Fernando VII, más conocido como el rey Felón.
Algo parecido ocurre con Francisco de Asís, el único rey consorte enterrado en el Panteón, y que fue marido de Isabel II. Aunque Francisco de Asís no fue padre de Alfonso XII, lo reconoció como hijo; por tanto, reposa ahí por ser padre y consorte de Isabel II.
Lo mismo ocurre con la reina Victoria Eugenia de Battenberg, que a pesar de ser reina consorte de Alfonso XIII, no fue madre de rey. Los restos de ambos fueron trasladados a El Escorial tras morir en el extranjero y fueron colocados en los sepulcros 23 y 24 y colocados uno frente a otro.
Su hijo Juan y su esposa, María de las Mercedes, padres del rey Juan Carlos, no fueron reyes de España, pero su hijo quiso que sus padres fuesen enterrados en El Escorial para reconocerle honores de rey, aun sin haber reinado, por ser el legítimo heredero. Sus sarcófagos ya están grabados, concretamente el número 25, «Ioannes Tertius, comes Barcinonae» (Juan III, conde de Barcelona). En el sepulcro 26 estará María de las Mercedes; por tanto, los 26 ya estarán completos y no hay más sitio en el Panteón de los Reyes.
¿Entonces, si fallecen don Juan Carlos o doña Sofía, dónde serían enterrados?
En 2012 ya se intentó construir una nueva cripta anexa unida por una galería, como la existente, pero la iniciativa no prosperó, no solo por el gran desembolso económico que supone, sino que, al ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984, hubiera sido muy difícil. Además, existe una red de salas, galerías y pasadizos de gran interés histórico y arquitectónico, que lo complica todavía más.
¿Qué otras alternativas existirían? No todos los reyes de España están en El Escorial, aunque sí en su inmensa mayoría. Entre los que no están, se encuentra Felipe V, el primer Borbón que reinó en España, que descansa en un mausoleo en el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso junto a su segunda esposa, Isabel de Farnesio, ya que no quiso compartir espacio con los Austrias. Su hijo Fernando VI y su esposa, Bárbara de Braganza, están enterrados en la iglesia de las Salesas Reales de Madrid. Y la reina María de las Mercedes, primera esposa del rey Alfonso XII, está en la Catedral de la Almudena.
La reina Sofía le confesó a Pilar Urbano en su libro La Reina que El Escorial le parece "muy tétrico y da escalofríos" y que, si fuera por ella "preferiría que me incinerasen y esparcieran mis cenizas por el Mediterráneo y el Egeo. Son un mismo mar: ¡el mar de mi vida!".
Por su parte, y en lo que respecta al rey Juan Carlos, todo lo referente a su muerte y entierro está escrito desde comienzos de los años 90. Últimamente se ha especulado con que pueda ser en la Capilla Real de Granada, donde están enterrados los Reyes Católicos, Juana la Loca y Felipe el Hermoso, pero tengo mis dudas con que el lugar elegido sea ese, a pesar de la belleza extraordinaria del lugar.
De momento, tendremos que esperar si avanzan de nuevo los planes de ampliación de una sala anexa a la cripta o incluso una ampliación de la cripta a través del Jardín de la Reina.
Casa Real aún no se ha pronunciado oficialmente al respecto, a pesar de que se han sugerido otros lugares que, a mi parecer, no descartaría, incluso por los que apostaría: la Capilla del Palacio Real de Madrid o en la Catedral de la Almudena en Madrid. ¡Solo el tiempo lo dirá!

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