Timothée Chalamet se queda sin el Oscar y revive el mito de la “maldición Kardashian”

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Carla Mejías Durán

16/03/2026 05:13 Actualizado a 16/03/2026 05:57

La gala de los Oscar 2026 terminó con un desenlace que pocos esperaban. Timothée Chalamet (30), que llegaba como uno de los grandes nombres de la edición por su papel en Marty Supreme (2025), finalmente no se llevó la estatuilla, un resultado que descolocó a quienes daban su victoria por sentada. Este revés ha hecho que la conocida teoría de la “maldición Kardashian” –idea que vincula los tropiezos profesionales de ciertas figuras con sus relaciones personales con el clan– ganara fuerza. 

Desde 2023, la relación de Chalamet con Kylie Jenner (28) ha sido mirada con lupa por los internautas. El mito de las hermanas Kardashian reapareció de inmediato, y muchos bromearon con que la derrota en los Oscar era otra prueba de este supuesto destino que, según la cultura pop, acecha a quienes se vinculan sentimentalmente con el clan mediático. Esta teoría atormenta al actor desde la pérdida del Oscar en el 2025, cuando ya mantenía su relación con Jenner, alimentando el imaginario de que podrían traer mala suerte profesional. 

Sin embargo, el intérprete parecía estar atravesando uno de los mejores momentos de su carrera y haber desmontado la tradición popular, tras su nominación al Oscar a Mejor Actor y Mejor Película y haber ganado hace escasos meses el Globo de Oro y el Critics Choice por su trabajo. 

Kylie Jenner y Timothée Chalamet en los Premios Oscar en el Dolby Theatre el 2 de marzo de 2025 en Hollywood, California 

Kylie Jenner y Timothée Chalamet en los Premios Oscar en el Dolby Theatre el 2 de marzo de 2025 en Hollywood, California KEVIN WINTER / AFP

Este fenómeno se refuerza con ejemplos recientes, después de que la propia Kendall Jenner, en su polémico comercial para la Super Bowl de la casa de apuestas Fantastics Sportsbook & Casino, bromeara sobre cómo todas sus exparejas deportistas han atravesado una “mala racha” estando con ella, un guiño evidente a la leyenda de la supuesta maldición. 

De forma paralela, la relación actual de su hermana, Kim Kardashian, con Lewis Hamilton también ha despertado comentarios en redes. Muchos usuarios han especulado con que cualquier tropiezo en la carrera del piloto, podría sumarse a la lista de supuestos efectos de este misteriosa “maldición” que, aunque se ha desarrollado en un tono humorístico, se ha convertido en un fenómeno recurrente de la cultura pop.

Kristina O’Neill, Lewis Hamilton, Kim Kardashian West, Demi Moore y Kim Jones asisten a los Premios a la Innovación 2021 de WSJ. Magazine

Kristina O’Neill, Lewis Hamilton, Kim Kardashian West, Demi Moore y Kim Jones asisten a los Premios a la Innovación 2021 de WSJ. MagazineGetty

A este runrún se suma otra polémica que tampoco ha ayudado a la imagen pública de Chalamet. Se trata de unas declaraciones que el actor hizo semanas antes de la gala, durante un encuentro con Matthew McConaughey, en las que afirmó que no le interesaba trabajar en disciplinas como la ópera o el ballet porque, a su juicio, son “artes que se intentan mantener vivas aunque a nadie le importen ya”. El comentario se viralizó de inmediato y provocó críticas de cantantes, bailarines y especialistas, que salieron en defensa del valor histórico y cultural de estas expresiones artísticas y recordaron que siguen siendo un pilar fundamental de la cultura mundial.

No obstante y a pesar de los obtáculos reales o imaginarios, Chalamet ha construido una carrera marcada por el riesgo y una madurez interpretativa poco común desde que irrumpió en la escena internacional. Su ascenso comenzó con la aclamada Llámame por tu nombre (2017), que convirtió al artista en uno de los nominados al Oscar más jóvenes de la historia con tan solo 22 años. 

Desde aquel momento, el intérprete ha equilibrado grandes superproducciones como la saga Dune con proyectos mucho más íntimos y exigentes, como su reciente transformación en Bob Dylan en Un completo desconocido (2025) y su último papel en Marty Supreme (2025), que le valió su primer Globo de Oro. Con apenas 30 años, Chalamet ya acumula tres nominaciones a la Academia, consolidándose como el heredero natural de los grandes iconos del cine clásico.

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