Muere la actriz Gemma Cuervo a los 91 años

Hace 1 día 3

La actriz Gemma Cuervo ha muerto este sábado a los 91 años, según han informado a la agencia Efe fuentes familiares. Debutó en las tablas junto a Adolfo Marsillach y ha interpretado obras de decenas de clásicos, de Esquilo a Calderón de la Barca, Lope de Vega, Zorrilla y Lorca; de Shakespeare a Sartre, Pirandello, Noël Coward y Harold Pinter, entre otros. Desde hace casi una década, vive retirada, alejada de los medios de comunicación.

Gemma Cuervo sufría EPOC, enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Hace justo 12 meses, en una de sus pocas apariciones públicas, recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes de manos de la reina Letizia. En 2021, recogió el premio Max de Honor a toda una trayectoria, que también le permitió llevar el teatro a la televisión, cuando el teatro se emitía en televisión, en formatos como el legendario Estudio 1.

En 2018 recibió la Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid, donde esta barcelonesa llevaba viviendo desde los sesenta. En 2020, su trayectoria, toda una vida en escena, fue reconocida por la Federación Española de Teatro Universitario. Ahí, en el teatro universitario barcelonés dio sus primeros pasos antes de debutar con Adolfo Marsillach a finales de los cincuenta. Recorrió las carreteras de toda España y apareció en todas las pantallas de televisión dando voz y cuerpo a Lorca, Sartre, Camus, Buero Vallejo, Shakespeare, Miller, Galdós…

Nunca se calló lo que pensaba: “Morderme la lengua, no. Hablarlo como se podía, sí”, decía en una entrevista con EL PAÍS en 2021, al recibir el premio Max de honor. Siempre se declaró antitaurina. Tampoco se sintió nunca menos que un hombre. Parte de su carrera la hizo junto a su marido, se casaron en 1960 y en 1969 fundaron su compañía. Siempre sintió que tuvo el lugar que le correspondía. “No hubiera consentido lo contrario. Soy muy taxativa. Qué es eso de que un hombre se aproveche de una mujer solo por ser mujer. Decían: ‘¡Que viene Gemma Cuervo…! Era muy guerrera. Lo soy aún. Las mujeres nos tenemos que ayudar, allanarnos el camino, que sea nuestro, no que nos lo hagan para que nos caigamos”, relataba en este diario.

Su hija, la actriz Cayetana Guillén Cuervo, le enseñó, recordaba ella, que en su profesión las cosas habían mejorado, pero no lo suficiente: “El hombre se resiste y la gente que lleva el país tampoco hace mucho por ello. El hombre se resiste porque las Juanas de Arco existen”, reflexionaba.

En los noventa fue la suegra de Emilio Aragón en la serie del momento, Médico de familia, y ya en este siglo, su papel en Aquí no hay quien viva y La que se avecina la acercó a los más jóvenes en España y en América Latina.

[Noticia de última hora. Habrá ampliación en breve]

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