Los Escribano, dispuestos a quedarse de socios en Indra por debajo del Gobierno para salvar la fusión con su empresa

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De acuerdo con consultoras que recomiendan hacer team building, cohesionar equipos, los directivos de Indra realizaron un retiro discreto durante unos d?as en el Pirineo Catal?n tras el Mobile World Congress. Va a ser un a?o exigente con grandes perspectivas de crecimiento en la defensa, pero de dificultad en la divisi?n tecnol?gica y, sobre todo, de enorme incertidumbre en la c?pula.

El presidente de Indra, ?ngel Escribano, es tambi?n propietario junto a su hermano Javier de la creciente empresa de defensa EM&E (Escribano Mechanical &Engineering). Mantienen su plan de fusionar ambas empresas y buscan f?rmulas para vencer la resistencia de Moncloa. Entre ellas, est?n dispuestos vender parte de sus acciones en la fusi?n resultante para no superar como accionistas a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), seg?n ha podido confirmar este diario de fuentes conocedoras.

Actualmente, la Sepi, el brazo del Gobierno en Indra, posee un 28% y los Escribano, un 14%, pero tras la integraci?n de ambas -EM&E puede valer m?s de 2.000 millones- ambos hermanos podr?an convertirse en los principales socios del nuevo grupo fusionado. Los Escribano aceptan que esta posici?n podr?a ser excesiva pol?ticamente para Moncloa y lo que har?an es vender parte de sus acciones para quedar por debajo.

?Soluciona eso el problema? No, porque en el Gobierno ven un frente creciente de accionistas e torno a Escribano. ?No es soluci?n, porque aunque queden formalmente por debajo, pueden terminar sumando m?s poder en el capital y el consejo porque tienen de aliados a Joseph Oughourlian [el presidente de Prisa] y otros fondos?, rechazan en el bando gubernamental. Oughourlian ha bajado su participaci?n del 7% al 5%, pero se ha comprometido a volver a subirla. Eso ha salvado al due?o de Amber de perder a su representante en el consejo, Pablo Jim?nez de Parga. Te?ricamente s?lo se tiene silla en el consejo con un 7% del capital, ?pero si Amber va a recuperar esa posici?n es absurdo echar ahora a su consejero para volverlo a readmitir?, razonan fuentes pr?ximas al consejo de Indra. Por otro lado, la f?rmula de dar m?s poder a los votos de los consejeros del Gobierno, como sucede en la francesa Thales, acabar?a con la mayor?a formal que a?n ostentan los consejeros independientes y se politizar?a a?n m?s Indra.

Oughourlian ha defendido p?blicamente que lo que tiene que hacer Indra es apostar por la defensa e integrar empresas con experiencia y f?bricas en este sector como es EM&E, por lo que en Moncloa lo ven cerrando filas con Escribano. El director de la Oficina Econ?mica de Presidencia del Gobierno, Manuel de la Rocha, lleva las riendas y ya no apoya a Escribano como el pasado a?o cuando Moncloa respald? su nombramiento para sustituir a Marc Murtra, enviado a su vez a Telef?nica por el mismo centro del poder de Pedro S?nchez.

Por un lado, S?nchez escucha a otros hermanos: los due?os del grupo vasco Sapa, Jokin e Ibon Aperribay. ?stos declaran poseer un 8% de Indra y cuentan con el apoyo del PNV, adem?s de haber mantenido en el pasado extra?as relaciones con la inenarrable Servinabar de Santos Cerd?n y el no menos turbio investigado ex presidente de la Sepi, Vicente Fern?ndez.

Sapa es, a su vez, socio en EEUU de un gran enemigo de Escribano, la multinacional General Dynamics Land Systems (GDLS), due?o de Santa B?rbara. Escribano cree que el futuro militar de Indra incluye desarrollar una tecnolog?a propia -compr?ndola a Corea- y desplazar a Santa B?rbara, pero esa estrategia ha desatado una batalla judicial con el grupo de EEUU que preocupa en Moncloa.

Por cierto que los conflictos de inter?s se disparan como nunca en la c?pula de Indra. Es claro el de los Escribano en el proceso de fusi?n de su empresa con Indra -se tienen que ausentar l?gicamente del consejo en este feo asunto- pero ?puede Aperribay ser consejero y, a la vez, socio del enemigo de Indra? ?Los servicios jur?dicos de Indra lo han analizado y no ven conflicto de inter?s en el caso de Sapa?, aseguran en fuentes pr?ximas al consejo de administraci?n.

En todo este enredo ?nuestra opci?n favorita sigue siendo la fusi?n por abajo?, explican en el bando gubernamental. ?De ese modo que E&E s?lo se integrar?a con una filial de Indra y la Sepi mantendr?a su papel de control en la matriz por arriba y tambi?n en esa filial por abajo?, a?aden. Esta oferta, canalizada por el consejero delegado de Indra, Jos? Vicente de los Mozos, no convence a los Escribano, que perder?an control sobre su propia empresa familiar y se?alan que la operaci?n podr?a ser hasta m?s cara para el Estado. El argumento es que si la idea es que Indra les compre ahora solo el 51% de Escribano, dejando para m?s adelante el 49% restante, las perspectivas son de gran revalorizaci?n. Por tanto, Indra terminar?a pag?ndoles en el futuro mucho m?s por el 49% final que por el 51% actual por no hacer ya la fusi?n total por arriba.

Para m?s complicaci?n, la c?pula de Indra est? en el aire. Escribano sabe que ya no cuenta con apoyo de Moncloa, pero tambi?n que, si intentan echarlo, caer?an las acciones de Indra en Bolsa, a la vista de lo ocurrido cuando ha habido rumores sobre su salida. Los correosos hermanos tampoco son f?ciles de orillar con su 14% del capital y miembros del consejo independientes que los apoyan.

Por otra parte, el mandato de De los Mozos vence en junio. ?l ha trasladado su deseo de continuar, pero desde el bando gubernamental se?alan que, adem?s de ser considerado pr?ximo al PP, est? adoptando en ocasiones una actitud ?demasiado proEscribano? y sus relaciones con la presidenta de la Sepi, Bel?n Gualda, son manifiestamente mejorables.

El entuerto es de tal envergadura con una empresa estrat?gica que vale 10.000 millones, que da para un amplio retiro no ya de los directivos, sino de todos los protagonistas para hacer un team building. Y m?s que en el Pirineo, monacal, porque Indra tiene demasiados retos por delante como para esta cantidad de distracciones y enfrentamientos en la c?pula.

Supo lo de Ormuz, le dio igual

Se van a cumplir dos meses desde que el presidente de EEUU, Donald Trump, iniciara movimientos que cualquier cuartel general interpret? como el preparativo de una guerra. Desplazar a la zona a portaaviones como el Abraham Lincoln y el Gerald Ford es tan costoso que, seg?n mandos militares, s?lo faltaba poner fecha al ataque. Tambi?n en esos d?as, seg?n 'The Wall Street Journal', Trump fue informado por Dan Caine, el jefe de estado mayor -y ex socio del fondo Shield Capital- de que Ir?n podr?a colapsar el Estrecho de Ormuz y desestabilizar as? la econom?a mundial, pero le dio igual alegando que el r?gimen capitular?a antes. Un error que le lleva ahora a presionar a sus despreciados aliados europeos para que ayuden a la Navy a proteger el tr?fico petrolero. En estas manos transita la primera potencia mundial.

Se encarece la financiaci?n...

El ministro de Econom?a, Carlos Cuerpo, tiene que cuadrar un gran puzzle por la guerra de Ir?n. Por un lado, se encarece la financiaci?n y tiene que pagar ahora al menos un 3,5% para colocar bonos a 10 a?os, frente al 3% de antes del ataque. Por tanto, menos margen potencial de gasto. Por otro lado, la inflaci?n al alza va a encarecer largo tiempo carburantes, cesta de la compra e, indirectamente, las hipotecas, lo que obligar? al Gobierno a medidas populares de alivio si quiere opciones en los siguientes comicios de, como m?nimo, Andaluc?a. Pero en el Eurogrupo al que asisti? el propio Cuerpo la doctrina es que toda medida debe de ser temporal y selectiva. No, por ejemplo, bonificar a todo el que va a la gasolinera como en 2022. Necesita adem?s convalidaci?n parlamentaria y todo esto no incluye el mayor gasto militar.

...?Y los PGE? ?Y las balanzas?

Pedro S?nchez recibe elogios internacionales por su choque con Trump y no le fue nada mal tampoco en los an?lisis de las agencias de 'rating' de este fin de semana. Fitch y la europea Scope mantienen al Reino de Espa?a con una apreciable A por las buenas cifras de crecimiento a corto plazo, aunque no ocultan el obst?culo que supone la fragmentaci?n pol?tica. ?El Gobierno de S?nchez ha sido incapaz de presentar presupuestos desde 2023 y es improbable que se aprueben antes de 2027. La par?lisis pol?tica debilita la implementaci?n de reformas estructurales y genera incertidumbre para afrontar la presi?n de gasto una vez que la recaudaci?n se ralentice?, resume Fitch. S?nchez prometi? presentar presupuestos este mes y tambi?n las ?balanzas fiscales? que exige Junts. En la campa?a de Castilla y Le?n, ni palabra de esto, claro.

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