El plan oculto de China para dominar el petróleo: acumula miles de millones de barriles en la sombra

Hace 3 días 3

El conflicto en Oriente Medio y el estrangulamiento del tráfico de barriles de petróleo a través del Estrecho de Ormuz está provocando un aumento del precio del crudo y del gas natural que, por otra parte, ha encarecido la electricidad y la energía. De hecho, según la Agencia Internacional de la Energía, este conflicto ha producido la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial.

Sin embargo, esta situación no ha supuesto ninguna sorpresa para los analistas del sector. Lo cierto es que un informe publicado por Kpler el pasado mes de enero ya indicaba que, aunque 2026 pudiera parecer un año con sobreoferta, "el mercado se sustenta cada vez más en un conjunto limitado de estabilizadores: el aumento de los inventarios chinos, la disminución del crecimiento de la oferta estadounidense y la capacidad de la OPEP+ para gestionar activamente el barril marginal".

Del mismo modo, se detallaba que "mientras tanto, la oferta, expuesta geopolíticamente, continúa fluyendo, pero con una fragilidad creciente, lo que deja a Irán y Venezuela como posibles fuentes de perturbaciones a corto plazo". Así, se exponía cómo "si bien es más probable que las disrupciones desencadenen rebotes temporales de precios en lugar de picos sostenidos, 2026 podría marcar el año en que el equilibrio de riesgos del mercado petrolero comience a inclinarse modestamente hacia arriba".

En este contexto, esta semana la Agencia Internacional de la Energía acordó liberar la mayor reserva de petróleo de la historia con 400 millones de barriles, algo que, no obstante, no ha tenido el efecto buscado. De hecho, según Capital Economics, las reservas estratégicas no sustituyen a un Estrecho abierto. Concretamente, sostienen que, si bien una liberación de estas características "podría mitigar la falta de suministro de Oriente Medio y aliviar en cierta medida los precios del petróleo", en realidad, "esto sería temporal, ya que es probable que los precios vuelvan a superar los 100 dólares por barril si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado durante un período prolongado".

Por tanto, los expertos centran ahora su atención a China, que acumula unas ingentes reservas de petróleo después de años dedicados al acaparamiento de crudo.

Poder petrolero de China

La escalada de precios del petróleo y el gas está teniendo como principal catalizador el conflicto de Oriente Medio y la inseguridad y estrangulamiento del tráfico en el Estrecho de Ormuz. Asimismo, la ofensiva de EEUU e Israel sobre Irán ha motivado la preocupación de los analistas en relación con las exportaciones de crudo desde el Golfo Pérsico. En este contexto, uno de los países que, en un primer momento, se señaló como principal afectado de esta situación fue China, dado que es el mayor comprador de petróleo iraní.

Exportaciones de petróleo de #Iran.

El ataque sobre Irán ha supuesto un duro golpe a la línea de flotación económica y de suministro de petróleo de #China.

El gigante asiático es el mayor comprador de petróleo persa. pic.twitter.com/8WQ2yRbuIA

— GEOPOL 21 (@Geopol21) March 2, 2026

Sin embargo, un análisis más detallado de la situación del gigante asiático frente a una crisis como la que vivimos en estos momentos refleja una realidad algo distinta. De hecho, son numerosas las publicaciones que señalan que, pese a representar el mayor comprador de crudo iraní, China se encuentra en una posición segura ante la caída de suministro del petróleo que sale del Golfo Pérsico.

Así, desde Capital Economics sostienen que el país "está bien posicionada para resistir el shock de los precios de la energía" y destacan cómo, no sólo "su economía no depende especialmente del petróleo ni del gas natural", sino que además "cuenta con grandes reservas que puede utilizar para amortiguar la repercusión a los consumidores nacionales". De hecho, según esta organización, "un entorno de precios energéticos globales más altos permitirá a los exportadores chinos captar una cuota de mercado aún mayor".

En este sentido, ha resultado clave la política de acaparamiento de reservas de petróleo llevada a cabo por China. Así las cosas, un informe de Kpler, que incide en que "el aumento de los riesgos en torno al suministro de crudo sancionado explica en parte por qué China aumentó considerablemente sus inventarios terrestres el año pasado", asegura que "la acumulación de existencias de China fue un pilar fundamental de la demanda de petróleo en 2025 y seguirá siendo un estabilizador clave en 2026".

inventario-petroleo-china.jpg Kpler

Así, se destaca que el régimen chino "podría emitir otra ronda de órdenes de recarga de SPR o alentar extraoficialmente a las refinerías a mantener niveles de inventario relativamente altos en 2026 para amortiguar posibles interrupciones del suministro". Por ello, desde Kpler señalaban en dicho informe que, durante el año 2026, China podría incluso acumular más reservas que en 2025.

Por su parte, el Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia estima que subraya que las importaciones de petróleo crudo de China alcanzaron un récord de 11,6 millones de barriles por día en 2025, un fenómeno motivado por las tensiones geopolíticas, los bajos precios del petróleo y el exceso de oferta mundial. "Los riesgos geopolíticos , el exceso de oferta mundial y los bajos precios del petróleo impulsaron a China a aumentar sus reservas. La fuerte dependencia de China del petróleo importado (más del 70% del consumo), especialmente las importaciones marítimas (más del 90% del total), ha convertido el almacenamiento de petróleo en una piedra angular de su estrategia de seguridad petrolera", explica el CGEP al respecto.

De este modo, sostienen que "el gran volumen de petróleo que China tiene almacenado significa que probablemente podría resistir cualquier interrupción de varios meses de sus importaciones desde Irán y Venezuela, que suministraron alrededor del 15% de las importaciones de crudo de China el año pasado". Concretamente, el CGEP de la Universidad de Columbia explica que "las reservas de petróleo y el crudo almacenado por China en Asia y en el mar la dejan bien posicionada para afrontar una interrupción de varios meses".

Este organismo destaca que "a principios de enero, China contaba con 1.206 millones de barriles de petróleo almacenados en tierra, lo que cubriría 104 días de importaciones netas de crudo al nivel de 2025". Asimismo, detalla que es probable que haya abundantes reservas de crudo venezolano e iraní en el mar. Así, informan de que "a principios de enero, más de 29 millones de barriles de crudo venezolano y 170 millones de barriles de crudo y condensado iraníes se encontraban en buques tanque o en almacenamiento flotante" y señalan que "también hay barriles iraníes almacenados en depósitos aduaneros en puertos chinos".

Proveedores de China

Un aspecto interesante que debe ser analizado en relación con el acaparamiento de reservas de crudo por parte de China es el de los proveedores con los que cuenta el gigante asiático. En este sentido, el CGEP de la Universidad de Columbia subraya que, de acuerdo con los datos proporcionados por la GAC de China, las importaciones procedentes de Rusia, Arabia Saudí, Malasia, Irak y Brasil representaron el 62% de las importaciones de petróleo ejecutadas por China en 2025.

proveedores-petroleo-china.jpg CGEP at Columbia SIPA

Sin embargo, detallan que, curiosamente, "dos países que no figuran entre los diez principales proveedores de China son Irán y Venezuela". Así, enfatizan que, de hecho, la GAC no ha registrado importaciones de petróleo de Irán desde 2022, mientras que registró importaciones inferiores a 7.000 barriles diarios procedente de Venezuela. Ahora bien, desde el organismo destacan que un análisis exhaustivo de los buques "muestra que los volúmenes de estos países son mucho mayores".

Así las cosas, recordando que "China probablemente importó al menos 2,6 millones de barriles diarios de crudos sancionados en 2025" –lo cual representaría más del 22% del total de importaciones–, sostienen que en esta cifra estaría incluidos 1,38 millones de barriles diarios procedentes de Irán y otros 389.000 barriles de Venezuela, además de 800.000 barriles rusos. Con todo, detallan que "la diferencia entre los datos de Kpler sobre las importaciones de crudo iraní y venezolano de China y los del GAC de China se debe a que los barriles iraníes y venezolanos se reetiquetan para ocultar su origen", incidiendo en que, por ejemplo, muchos barriles iraníes y venezolanos que llegan a China se etiquetan como malasios.

En cualquier caso, este organismo explica que casi la totalidad del aumento de las importaciones de petróleo de China en 2025 procedió de Indonesia y Brasil, subrayando al respecto que "el crecimiento de la producción de Brasil y su condición de proveedor de bajo riesgo contribuyeron a un aumento del 28% en sus entregas a China, mientras que el cambio de marca de parte del crudo iraní a indonesio probablemente explica el aumento de 98 veces de las exportaciones de Indonesia a China".

Sin embargo, en relación con las variaciones de las cantidades importadas de cada país, el organismo explica también que, si bien Rusia y Malasia mantuvieron, respectivamente, sus posiciones como el mayor y tercer mayor proveedor de China, ambos países enviaron menos petróleo a China en 2025 en comparación con el año anterior. En cambio, Indonesia y Brasil representaron más del 95% del crecimiento de las importaciones de crudo de China.

Pero ¿por qué ha sucedido esto? ¿Qué hay detrás de los exportadores de crudo hacia China? Al respecto, el CGEP subraya, de nuevo, que precisamente "el aumento de las exportaciones de Indonesia a China, de menos de 3.000 bpd a 291.000 bpd, probablemente se deba a que parte del crudo iraní se rebautizó como indonesio", dado que, de hecho, Indonesia es un importador neto de petróleo. Por su parte, "el aumento de la producción de Brasil y la percepción de China del país como un proveedor confiable probablemente contribuyeron al aumento del 28% en las exportaciones de Brasil a China".

¿Liberará China más barriles?

Con todo, ante la situación que se vive actualmente en el mercado petrolero, queda la duda de si China decidirá liberar más barriles y, con ello, ayudar a reducir el precio del crudo. Como hemos explicado, el país asiático sí tiene la capacidad para liberar una cantidad de barriles de petróleo que realmente ayude a reducir los precios del crudo. Sin embargo, el régimen chino no parece dispuesto a tomar esta decisión.

Lo cierto es que, según informó Reuters, China ha ordenado una prohibición inmediata de las exportaciones de combustible refinado en marzo para prevenir una posible escasez de combustible dentro del país. De este modo, la prohibición emitida por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC), incluye envíos de gasolina, diésel y combustible de aviación, dijeron las fuentes.

Concretamente, de acuerdo con Reuters, esta suspensión se aplica a los cargamentos que aún no habían pasado por la aduana al 11 de marzo. Una semana antes, según esta misma agencia de información, el Gobierno chino pidió a las refinerías que pararan la firma de nuevos contratos de exportación de combustible y que, al mismo tiempo, trataran de cancelar los envíos ya comprometidos.

De acuerdo con la información proporcionada por esta agencia, "las principales petroleras chinas habían planeado aumentar las exportaciones de combustible en febrero y marzo para beneficiarse de márgenes más fuertes". Así, tenían previsto "que las exportaciones de combustible de marzo serían de entre 2,2 y 2,3 millones de toneladas de gasolina, diésel y combustible para aviones, excluyendo los volúmenes para el abastecimiento de combustible de la aviación".

No obstante, Reuters destaca también que hasta el momento "China solo ha enviado hasta 50.000 toneladas métricas de gasolina (422.500 barriles), 300.000 toneladas de diésel (2,24 millones de barriles) y 300.000 toneladas de combustible para aviones marítimos (2,36 millones de barriles)".

Leer el artículo completo