El candidato de Trump para presidir la Reserva Federal promete al Senado que no será su “títere”

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La independencia de la Reserva Federal ha dominado este martes la audiencia de confirmación de Kevin Warsh, el candidato de Donald Trump para presidir el banco central de Estados Unidos. Después de 15 meses sometido a una intensa presión política y judicial para que baje los tipos de interés, el actual presidente, Jerome Powell, agotará el 15 de mayo su mandato y entregará el timón de la política monetaria a su sucesor. Pero, pese a sus promesas de neutralidad, Warsh ha salido de su interrogatorio ante el Comité Bancario del Senado sin claros visos de éxito.

El senador republicano Thom Tillis, cuyo voto podría decantar la nominación (el comité está compuesto por 13 republicanos y 11 demócratas), se mantiene firme en su bloqueo a cualquier candidato nombrado por Trump hasta que el Departamento de Justicia retire su pesquisa legal contra Powell, que calificó de persecución e intromisión política. Aunque ha afirmado que confía en las “credenciales” de Warsh, quien fue gobernador de la Fed durante la crisis del 2008, ha insistido en que sus principios no le permiten votar a su favor.

“Si alguien cree que un presidente puede nombrar a alguien y controlarlo unilateralmente, va a ser un presidente fallido, si la historia sirve de guía. Y usted ha servido bajo algunos de los mejores, así que sé que lo hará bien”, ha reconocido Tillis durante la audiencia. Sin embargo, “el problema que tengo es que hubo un fiscal federal con ambiciones que pensó que sería buena idea iniciar una investigación contra el presidente Powell apenas unos meses antes de que el cargo quedara vacante”.

Preguntado repetidamente sobre cómo garantizará la independencia política del banco central, Warsh ha negado que Trump le haya exigido en privado que baje los tipos de interés, algo que el presidente ha hecho en público en repetidas ocasiones. “Nunca me pidió que me comprometiera con ninguna decisión específica sobre tasas de interés, en absoluto, y tampoco lo habría aceptado, pero no lo hizo”, ha insistido.

“Como todos en el comité, en el mundo, he escuchado su opinión sobre las tasas de interés”, ha añadido Warsh. “Me pareció muy similar a la de cualquier otro presidente en la historia económica que he estudiado”. Cuando el senador republicano John Kennedy le ha preguntado si va a ser “el títere del presidente”, ha respondido: “Absolutamente no”. Pero no ha anunciado si pretende bajar los tipos de interés, algo que Trump anhela que ocurra antes de las elecciones legislativas de noviembre para estimular la economía.

Kevin Warsh, exgobernador y candidato a presidir la Fed

“Trump unca me pidió que me comprometiera con ninguna decisión específica sobre tasas de interés”

Después de la inflación histórica, la más alta en cuatro décadas, que sufrió EE.UU. tras la pandemia de coronavirus y la guerra de Rusia en Ucrania, la Fed aceleró su incremento de tipos con el objetivo de mantener a raya el coste de la vida. Entre el 2022 y el 2023, el precio del dinero pasó del rango del 0%-0,25% al 5,25%-5,50%, y desde entonces se ha estabilizado en el 3,5%-3,75%. Pese a la presión de Trump, el banco central se ha negado a bajar más los tipos, dado que sus aranceles y la crisis energética producida por la guerra en Irán añaden nueva presión inflacionaria.

Aunque Warsh no ha especificado qué hará si es confirmado, sí ha dado pistas genéricas sobre las reformas que quiere llevar a cabo. Incluyen “un cambio de régimen en la conducción de la política” monetaria, “nuevas comunicaciones” y un nuevo “marco de inflación”. Este último es clave, pues en la actualidad la Fed tiene la meta de mantener la inflación anual al 2%. Si aumenta ese marco, podría relajar los tipos, tal como Trump desea.

El inquilino de la Casa Blanca dijo que no nominaría a ningún candidato que no siguiera su orden de reducir tipos. Afirmó que Warsh forma parte de lo que él llama su “casting central”, un comentario por el que ha sido preguntado este martes por parte de la senadora demócrata Elizabeth Warren. 

“De hecho, tengo un desacuerdo con el presidente. Esta mañana dijo que parecía salido de su casting. Pero me vería mayor, con canas, o tal vez aparecería aquí con un cigarro”, ha respondido el candidato, con humor. “Bastante adorable, pero necesitamos un presidente de la Fed que sea independiente”, ha respondido Warren: “Si no puedes responder estas preguntas, no tienes el valor ni la independencia”.

Warren, que ha sugerido que Warsh quiere aprovechar su situación “para rescatar a sus amigos millonarios”, también ha sido la senadora que más ha insistido en otro asunto conflictivo: más de 100 millones de dólares en activos que Warsh no detalló en sus declaraciones financieras, y que sitúan su patrimonio entre 130 y 210 millones, lo que lo convertiría en el presidente de la Fed más rico en la historia.

“¿El fondo Juggernaut o THSDFS LLC –fondos en los que Warsh tenía esos activos– invirtieron en empresas vinculadas a Trump, empresas que facilitaron lavado de dinero de compañías controladas por China o vehículos financieros establecidos por Jeffrey Epstein?”, ha preguntado Warren, en alusión a sus posibles conflictos de interés. Warsh ha evitado responder directamente y ha afirmado que trabajó con la Oficina de Ética Gubernamental para deshacerse de esas inversiones.

Javier de la Sotilla Puig
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