El Betis acaba con la buena sintonía del Girona y recupera el rumbo en el regreso de Isco

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Barcelona

21/04/2026 23:35 Actualizado a 21/04/2026 23:58

La lucha por el descenso o el sueño de Europa. El Real Betis midió la ambición del Girona, que intentó sin éxito tirar de inercia en Montilivi, el auténtico fortín de los de Míchel. Querían sumar la tercera victoria consecutiva en casa para seguir en estado de gracia. Lejos de eso, los de Pellegrini vivieron su gran noche con el retorno esperado de Isco Alarcón, que guió a los suyos para recuperar el rumbo y romper la racha de siete encuentros sin ganar en Liga.

Cada punto en juego fue un sufrimiento. El conjunto catalán empezó la jornada con los mismos puntos de diferencia entre la línea roja de la tabla y el sexto lugar, que da acceso a la competición continental. La ley del ex, con el gol de Rodrigo Riquelme que dio el triunfo (2-3) al Betis, y un gol anulado por fuera de juego a Vitor Reis, impidieron al Girona sumar tres puntos vitales en la lucha por la permanencia en Primera.

El horario (martes a las 21.30) no parecía ser el mayor aliciente para vivir una gran jornada intersemanal. Pero la noche no defraudó. Sin tiempo para distraerse con el pitido inicial, el Betis llegó con facilidad al área de Gazzaniga, pero el Girona fue práctico y en su primer acercamiento noqueó a los visitantes a los siete minutos de juego. Tsygankov dio la primera alegría al Girona. El ucraniano no perdonó ante el portero catalán Pau López y sacó su espada láser de Star Wars a pasear tras una jugada de Echeverri, al más puro estilo Maradona.

Lejos de tener la misma calidad, el atacante argentino respondió con creces a la confianza de Míchel, que le colocó como falso nueve por delante de Stuani al estar sin los lesionados Vanat y Abel Ruiz. Echeverri acabó mareando tanto a la defensa rival como a sí mismo. Su tibio disparo fue repelido por Valentín Gómez. En el rechace llegó el gol de Tsygankov, que no perdonó con un lanzamiento con su pierna derecha, la menos hábil para celebrar el tanto con guiño cinéfilo incluido.

El tanto pilló desprevenido a un Betis que perdió el dominio y el nervio en ataque. El Girona estaba cómodo. La calma en el marcador acabó por pasar factura en el minuto 23. Marc Roca desatascó el bloqueo del cuadro andaluz tras un despiste en la frontal del área. El ex del Espanyol cazó el balón e igualó el partido al fusilar la red con un disparo imparable para Gazzaniga.

Con el 1-1, el respeto volvió a ser mutuo. Sin mayores ideas, con riesgos limitados y sin apenas protagonismo en ambas porterías, el partido se fue al descanso sin mayor sorpresa en el marcador.  Pellegrini agitó al banquillo en la segunda mitad, y los aficionados centraron sus miradas en Isco Alarcón, quien esperaba su turno mientras calentaba. El centrocampista andaluz  estaba a minutos de vivir su gran noche. No solo porque cumplía 34 años, sino por su esperado retorno cinco meses después de su grave lesión en el tobillo derecho.

Mientras, Bakambu enfureció a todo Montilivi con una entrada al tobillo de Blind que le hizo ver la amarilla. Ambos estuvieron presentes en la jugada que cambió el transcurso del partido en el 63. Una pérdida del central del Girona salió cara a los de Míchel. Quien la aprovechó no fue otro que el congoleño, con una marcha más que Vitor Reis en un balón al espacio que dejó en forma de regalo para Abde, que culminó el contraataque para remontar el partido.

La alegría tampoco duró para el beticismo. Con el 1-2, Míchel reaccionó y metió a Joel Roca por Beltrán. Un cambio que surtió efecto a los tres minutos con un recorte a Ruibal, que regaló la opción de empatar al Girona al cometer penalti al revulsivo. Si la presión estaba en Ounahi, el marroquí disipó las dudas con un disparo desde los once metros a la escuadra para volver a poner en tablas el partido.

El sufrimiento estaba garantizado. El espectáculo también, con la entrada de Stuani y, ahora sí, de Isco. Diez minutos para el final fueron suficientes para cambiar el rumbo del partido. Isco fue el faro que faltaba al Betis. Con su magia, la calidad de Abde y la definición de Riquelme hicieron enmudecer Montilivi.. Los locales quisieron tirar de épica. Incluso celebraron un gol de Vitor Reis, que no subió al marcador por fuera de juego. Pero la ley del ex apareció para castigar al Girona y Riquelme se disculpó ante la afición tras celebrar un gol que devuelve el rumbo al Betis y acabar con la buena sintonía del Girona.

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