La líder opositora venezolana María Corina Machado recibió este viernes en el Ayuntamiento de Madrid la Llave de Oro de la ciudad, una distinción reservada casi exclusivamente para los jefes de Estado pero con la que el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha querido reconocer el liderazgo de la última ganadora del Premio Nobel de la Paz. Machado agradeció la distinción con un breve discurso en el que hizo un repaso de sus últimos años de lucha, desde la denuncia del fraude electoral de 2024, que describió como una lucha heroica de las fuerzas antichavistas que lograron “que se expresara la voluntad de un pueblo”, dijo en la Casa de la Villa.
Según la veterana política, aquellas elecciones marcaron un antes y un después. “El mundo nos veía con lástima, pero fuimos al encuentro y unimos un país alrededor del deseo de que nuestros hijos puedan volver cuanto antes a casa”, dijo emocionada. “Enfrentamos a la tiranía y las derrotamos. Eso dio legitimidad a una acción posterior, la extracción de Maduro”, resumió. Mientras hablaba, los gritos de los venezolanos se colaban en la sala del viejo Ayuntamiento de Madrid interrumpiendo sus palabras. “Los pueblos decididos a ser libres son indetenibles”, terminó emocionada. A su lado, Martínez-Almeida reconoció “a quien ha luchado toda su vida por su patria” y destacó que hay en marcha un proceso de libertad “que acariciamos con la punta de los dedos”.
El despliegue organizado por el Ayuntamiento para Corina Machado fue el reservado para las grandes ocasiones: recibimiento de la plana mayor del consistorio a pie de calle, maceros vestidos de gala, guardia municipal uniformada y una orquesta compuesta exclusivamente por músicos venezolanos. El equipo municipal y los últimos exalcaldes de Madrid: Alberto Ruiz-Gallardón, José María Álvarez del Manzano, Esperanza Aguirre y Ana Botella —todos menos Manuela Carmena— se sumaron al homenaje en un besamanos celebrado ante las banderas de Madrid, España y Venezuela. En la calle, unos doscientos venezolanos esperaron dos horas la aparición de la dirigente venezolana, que hizo esperar 20 minutos al alcalde. Era el último acto de un día en el que recorrió toda la derecha parlamentaria en pocas horas.
María Corina Machado llegaba de la sede de Disenso, fundación de Vox, después de verse con Santiago Abascal, líder del partido ultraderechista. Previamente estuvo en la sede del PP en Génova, donde también fue recibida a pie de calle con efusividad y un gran despliegue de abrazos por el líder conservador Alberto Núñez Feijóo.
Antes de llegar a Madrid, Machado pasó por Francia y los Países Bajos, donde se entrevistó con Emmanuel Macron y el primer ministro holandés, Rob Jettens, en medio de una breve gira europea. En ambos encuentros insistió en que “la comunidad internacional tiene una responsabilidad clara: acompañar un proceso que debe ser pacífico, ordenado y basado en la voluntad ciudadana expresada en elecciones libres”. Y en su mensaje, al igual que otros dirigentes opositores, subrayó la necesidad de un calendario electoral como salida a la anómala situación en que se encuentra el país, con un mandatario encarcelado en Estados Unidos y una presidenta encargada, Delcy Rodríguez, cumpliendo órdenes de Washington.
La llegada a Madrid, sin embargo, ha sido menos amable que en sus anteriores citas. Machado no se verá con Pedro Sánchez a pesar de la invitación a reunirse con él cursada por La Moncloa, y su recibimiento en el Ayuntamiento de Madrid contó también con la oposición del PSOE y de Más Madrid, que calificaron el reconocimiento de “una fiesta privada del alcalde”. “Es una distinción reservada a jefes de Estado en visita oficial. María Corina Machado no es jefa de Estado de ningún país. Si el PP quiere montar una fiesta privada, que la paguen ellos desde Génova”, dijo Rita Maestre. “Llueve sobre mojado”, insistió Maestre, “ya quisieron darle la medalla de la ciudad a Israel durante el genocidio, ahora le van a dar la de la Comunidad a los EE UU de Trump. Es una indecencia y es indefendible”.
Hasta ahora la Llave de oro de la ciudad se había entregado a Jefes de Estado aunque con dos excepciones: el príncipe heredero de Japón, Naruhito, en 2008, y en 2011, al ahora rey Carlos de Inglaterra, cuando era todavía príncipe.
En su discurso, Machado hizo nuevamente mención a la idea de “traer de nuevo a nuestros hijos”. En cada una de sus intervenciones esta es la idea central sobre la que ha construido su imagen en Venezuela y convirtiéndola en la figura de referencia entre la oposición al chavismo. Las últimas encuestas, desde Bloomberg, que le otorga un 53% de valoración positiva, a Meganálisis, que eleva ese apoyo a más del 70% en un escenario electoral, reflejan su enorme tirón popular dentro y fuera del país.
Machado afirmó el miércoles sobre su negativa a reunirse con Sánchez que “hay veces que ciertas reuniones no convienen”, dijo en una entrevista en la Cadena Cope. Sobre su regreso a Venezuela, afirmó: “Los venezolanos por el mundo son esa fuerza de la naturaleza que han llevado nuestra voz al mundo entero antes de volver. Tan pronto cumplamos esos objetivos regresaré a Venezuela para terminar esta fase de lucha desde dentro”.

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